23 de abril de 2026 - 06:00

Mujeres emprendedoras decididas a promover el turismo en Iglesia

EDITORIAL

El reciente lanzamiento de la Ruta Turística Mujeres de Montaña en el departamento de Iglesia marca un hito alentador para el desarrollo del turismo regional. No se trata solo de una nueva propuesta para atraer visitantes, sino de una iniciativa que combina identidad, inclusión y visión estratégica. Impulsada por 12 emprendedoras locales y respaldada por el municipio, esta experiencia pone en valor el rol de las mujeres como protagonistas del crecimiento económico y cultural del territorio.

La presentación del proyecto, realizada en la histórica Estación del Ferrocarril General San Martín, no fue un hecho aislado, sino la culminación de años de trabajo silencioso. Las protagonistas son mujeres nacidas y radicadas en Iglesia que, con esfuerzo sostenido, han apostado por la capacitación y la profesionalización de sus emprendimientos. En muchos casos, ese camino se fortaleció a través del programa Mujeres en Red, impulsado por el emprendimiento minero Vicuña, lo que demuestra cómo la articulación entre el sector privado y la comunidad puede generar impactos positivos concretos.

La propuesta gira en torno a un sistema de "pasaporte turístico" que permite a los visitantes acceder a descuentos y beneficios en una red de servicios que incluye alojamientos, gastronomía, artesanías y productos regionales. Pero más allá del incentivo económico, lo verdaderamente valioso es la experiencia que se ofrece: un recorrido por la identidad iglesiana a través de actividades, talleres y propuestas diseñadas por quienes conocen profundamente la cultura y el entorno.

Distribuida en localidades como Tudcum, Colola, Bella Vista y Las Flores, la ruta se configura como un corredor turístico que amplía y complementa la oferta existente. Esta lógica de red, basada en la cooperación y en objetivos comunes, rompe con esquemas tradicionales y propone una mirada más integrada del turismo. Aquí no hay competencia aislada, sino una construcción colectiva que potencia el conjunto.

En un contexto donde muchas economías regionales dependen de la estacionalidad, iniciativas como esta abren una puerta hacia la diversificación y la continuidad. El pasaporte turístico, en particular, se presenta como una herramienta ingeniosa para incentivar la circulación de visitantes durante todo el año, promoviendo el consumo local y fortaleciendo la economía del departamento.

Sin embargo, el desafío será sostener y ampliar este tipo de propuestas. Para ello, será clave el acompañamiento del Estado, no solo en la promoción, sino también en infraestructura, conectividad y financiamiento. Asimismo, el sector privado y las organizaciones intermedias deben seguir apostando a este tipo de alianzas que generan valor compartido.

La Ruta Mujeres de Montaña no es solo un producto turístico, es una declaración de principios. Demuestra que el desarrollo puede ser inclusivo, que la identidad es un activo y que las mujeres, cuando encuentran oportunidades, son capaces de transformar realidades. Iglesia tiene en esta iniciativa un camino prometedor. Dependerá de todos que no sea una excepción, sino el inicio de una política sostenida.

LAS MAS LEIDAS