Por Mario Alfredo Luna – Abogado y Expresidente del Concejo Deliberante de Jáchal
Por Mario Alfredo Luna – Abogado y Expresidente del Concejo Deliberante de Jáchal
Si se toma en cuenta cómo se mueve el capital desde el polo de los que disponen ahorros excedentes -ahorradores- hacia el polo de los que por escasez necesitan inversión -prestatarios-, es que, entonces, se está hablando de la función esencial y típica, del rol del mercado de capitales.
Ese mercado puede ser nacional o internacional por una parte, pero, el gran punto de esta movilidad del capital es que permite, a través de mecanismos de mercado con transacciones entre privados, la posibilidad de fluir y circular por distintas manos al capital, esto es, yendo desde los ahorradores hacia los tomadores de inversión -prestatarios-.
Ahora bien, el capital disponible ahorrado puede fluir bajo distintas formas de realización de esa masa de capital impulsando la economía con inversión y préstamos.
Argentina carece de un mercado de capitales que retenga el excedente económico.
Si se trata de un puro préstamo, su característica es que hay un reembolso para el inversor a título de garantía principal del dinero prestado. En cambio, si se trata de una inversión, ello implica que el inversor accede a participaciones en propiedad del giro de la empresa, o negocio de que se trate. En este último caso la inversión no garantiza el reembolso del dinero, sino que asume el riesgo de la empresa y como tal si la empresa se perfila con éxito, y obtiene una rentabilidad. Entonces, el inversor tomará pro parte el retorno de dicha masa ganada, en la forma de dividendos –reparto de beneficios- ,o una cuota parte de la plusvalía que genero el giro económico de la empresa.
Síntesis: estas dos formas de acceso al mercado de capitales implican el caso de (1) pedir prestado, o (2) el caso de invertir dinero, con la diferencia de que uno tiene garantía de reembolso del dinero prestado y, el otro, al hacerse propietario de participaciones asume el riesgo de retorno de la ganancia del giro de la explotación.
El rol de Argentina y las provincias en el mercado de capitales
Lo desafiante para la Argentina y para las provincias es que estando dotadas de una enorme diferencia competitiva a nivel mundial, por la calidad y cantidad de recursos económicos naturales no renovables en curso de exploración y explotación, ello no se traduce todavía en una formación de un mercado de capitales que actúe como polea de transmisión del dinero entre el núcleo del excedente económico que se genera y el núcleo de las necesidades de préstamo e inversión que existe en el país y en cada provincia.
La prevalencia del giro al exterior del excedente económico
Entonces, en vez de dirigirse la formación del capital originado en la explotación del recurso natural no renovable hacia la redistribución por medio de los mecanismos de mercado ordinarios a través del préstamo, o, la inversión, solo se habla excluyentemente de dar garantías impositivas y cambiarias para facilitar el giro de ese excedente al complejo de matrices empresarias con residencia en el exterior. Con lo cual, se obtiene como resultado de ello, que ese excedente de modo primordial aparece como potenciador de los mercados internacionales de crédito e inversión.
Es decir, falta el desarrollo de un mercado de capitales nacional y provincial que retenga al menos una cuota parte del excedente económico total originado en esa explotación de recursos, para que fluya como préstamo o inversión dentro de las economías de las provincias o la nación.
Por ejemplo, cuando se habla de RIGI, solo se habla de facilitaciones e incentivos a la inversión, pero con destino final dirigido a la libre salida del excedente a los mercados internacionales. La omisión de régimen jurídico que surge es que no se enfatiza en que una porción de ese excedente financie el mercado de préstamos e inversiones para las empresas, personas, familias y estados que están radicadas en las provincias y/o la nación argentina.
Mientras se mantenga este perfil de destino final de todo el excedente económico dirigido a potenciar la reproducción de la movilidad del capital en los mercados internacionales, se profundizará y estabilizará una asimetría no deseable entre mercados centrales desarrollados y mercados periféricos retrasados en el desarrollo de estas ingenierías de mercado.