Argentina, Chile, Bolivia y Perú dieron este viernes un paso hacia una mayor integración minera con la firma de una declaración conjunta sobre minerales estratégicos. El acuerdo busca aprovechar el potencial geológico de la región, atraer inversiones y fortalecer el rol del Cono Sur en las cadenas globales de suministro.
El documento fue suscripto en Santiago de Chile durante el primer encuentro ministerial sobre minerales estratégicos y lleva las firmas del biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas; el secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero; el viceministro de Política Minera, Regulación y Fiscalización de Bolivia, Walter Landívar; y el ministro de Energía y Minas de Perú, Guillermo Shinno.
La iniciativa apunta a promover una minería responsable y sostenible, con mayor cooperación entre los cuatro países y una estrategia común para posicionar a la región como un proveedor confiable de los minerales necesarios para la descarbonización, la electromovilidad y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Una alianza para aprovechar el potencial minero de la región
Tras la firma, Daniel Mas destacó que el acuerdo representa el inicio de una alianza regional de largo plazo. "Posicionemos al Cono Sur como el proveedor de minerales estratégicos más confiable, sostenible y competitivo", sostuvo.
El funcionario chileno remarcó además que la transición energética y el avance de la inteligencia artificial generarán una fuerte demanda de minerales críticos durante los próximos años. En ese contexto, consideró que la cooperación entre los países será clave para garantizar cadenas de suministro estables.
Por Argentina, Luis Lucero puso el foco en la oportunidad que representa la combinación entre los recursos geológicos de la región y la creciente demanda mundial de minerales.
"La combinación de nuestra geología con la transición energética nos sitúa ante una oportunidad sin precedentes", afirmó el secretario de Minería argentino.
Lucero también destacó el potencial de proyectos mineros de largo plazo, particularmente vinculados al cobre, y señaló que Argentina forma parte de una región que podría generar más de la mitad de la producción mundial de este mineral.
Qué contempla el acuerdo entre los cuatro países
La declaración contempla fomentar inversiones responsables y el desarrollo económico a lo largo de toda la cadena de valor minera. También propone ampliar la cooperación técnica e institucional entre los organismos especializados de Argentina, Chile, Bolivia y Perú.
Entre los principales ejes aparecen el intercambio de experiencias en materia de fiscalización, geología y políticas públicas, además de la formación de capital humano especializado para la industria.
Los países también buscarán apoyo técnico y financiero de organismos multilaterales y analizarán la posibilidad de impulsar convocatorias conjuntas para proyectos de investigación, innovación y fortalecimiento institucional.
El desafío de generar mayor valor agregado
Durante el encuentro, Bolivia y Perú también remarcaron la necesidad de que los recursos minerales no se limiten a generar exportaciones, sino que permitan desarrollar cadenas productivas y mayor valor agregado dentro de la región.
Walter Landívar sostuvo que la cooperación regional puede ayudar a transformar los recursos estratégicos en oportunidades de desarrollo productivo y bienestar para las poblaciones.
En la misma línea, Guillermo Shinno planteó que los minerales estratégicos deben convertirse en herramientas para generar mayor valor agregado y contribuir a reducir las brechas sociales y económicas.
El acuerdo toma como antecedentes distintos mecanismos de cooperación ya existentes. Entre ellos se encuentra el Tratado de Integración y Complementación Minera entre Chile y Argentina, cuya comisión administradora fue reactivada este año, y el Memorando de Entendimiento sobre Asuntos Mineros firmado entre Chile y Perú en 2025.
Con esta declaración, los cuatro gobiernos buscan avanzar hacia una estrategia minera regional, en un escenario internacional en el que el cobre y otros minerales estratégicos ganan importancia por la transición energética, la electrificación del transporte y el crecimiento de tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial.