Juan Pablo Delgado, presidente de CASEMI; Eduardo Caputo, secretario; y Daniel Cárcamo, vocal de la entidad, señalaron que son varias las empresas, de diversos rubros, que tienen aspiraciones de ser parte de la cámara, con el objetivo de sumarse a lo que será la demanda de proyectos mineros en la provincia. Precisamente Caputo puntualizó en la importancia de eventos como la feria, donde las empresas pueden darse a conocer, exponer sus servicios y poder llegar a potenciales clientes.
Ante un boom minero en desarrollo, las expectativas de los miembros de la CASEMI sobre el crecimiento del sector privado y con ello, de la empleabilidad, son más que altas. “Creemos que las expectativas que venimos alimentando desde la Cámara desde hace años hoy se encuentran más visibles, más palpables y cercanas. Si bien hay que manejarlas porque lleva tiempo, es un tiempo que nos sirve para organizarnos y prepararnos para lo que se viene”, reflexionó Cárcamo.
Entrevista a Juan Pablo Delgado, presidente de CASEMI
¿Cómo ven desde la Cámara las medidas a nivel nacional vinculadas a la actividad minera?
-Fue algo buscado por nosotros, porque trabajamos mucho con el tema del RIGI en su momento. La minería requería normas actualizadas, teníamos que ser competitivos y transmitir seguridad jurídica, que eran los problemas que nos manifestaban las operadoras para trabajar en Argentina. Nosotros pusimos el ojo en eso, en la necesidad de tener normas más acordes.
La verdad que el tema del RIGI nos dio competitividad. No teníamos margen frente a otros posibles lugares de inversión como Chile, Australia, Canadá. En ese escenario Argentina estaba por debajo en lo que es competitividad. El RIGI trajo eso y trajo la seguridad jurídica necesaria.
Y después, en sucesivo creo que la Ley de Glaciares a nivel nacional nos permitió estar hablando estas cosas. En cuanto a cambio, fue reconocer a las provincias la legitimidad de sus recursos, de poder manejarlo, de poder administrarlo, poder decidir y creo que fue fundamental eso.
Nosotros siempre vamos a trabajar en generar las herramientas necesarias para que las empresas se establezcan e inviertan, porque de esa manera nos desarrollamos los proveedores de servicios mineros. No por nada San Juan es hoy el polo minero del país, porque venimos hace años trabajando y los distintos gobiernos han entendido cómo funciona esto y saben las virtudes que presenta la minería; pero a nivel nacional no era siempre el mismo concepto y hoy hemos logrado que haya un consenso a nivel nacional respecto a la minería.
Tenemos un camino para recorrer. Vamos a seguir trabajando en normas que nos ayuden a desarrollar la actividad.
¿Cómo analiza la CASEMI la vinculación pública – privada?
-La cámara siempre tiene que estar vinculada a la órbita pública. Somos una intermediaria entre la empresa, la operadora y el gobierno. Nosotros tenemos un diálogo constante con el ministro de Minería y con el de Producción. Hemos trabajado de forma continua en cuanto a situaciones que tenemos, en cuanto a problemas que podemos tener y también comentarles cómo vive el proveedor.
Es importante tener este ida y vuelta con el gobierno, que escuchen esta situación, que vean de qué manera se puede contribuir. Creo que en el diálogo está el camino para lograr cosas importantes.
¿Qué apreciación tiene la CASEMI sobre la “Ley de Proveedores Mineros”?
-Lo importante de este Gobierno es que llamó a todos los actores, que convocó y que generó un consenso. Yo siempre digo que esta ley tiene que ser una ley aceptada por todos, porque si no caemos en judicializarla, en un quede en un cajón y que no se reglamente. Creo que es importante que sea una ley de consenso, que sea una ley que brinde transparencia, que ayude justamente al proveedor que está empezando, porque la minería tiene una escala que muchas veces nos va a ser imposible para muchos alcanzarla.
Es importante que se genere ese espacio, que se definan los roles de quién es un proveedor de San Juan y quién no, pero al mismo tiempo el desafío está en generar una norma que no restrinja. Tenemos que estar abiertos a recibir inversiones, a generar alianzas con empresas de afuera. Creo que ese es el camino. Si bien es importante reconocer al local, yo siempre digo que ser de San Juan no nos da una exclusividad pero sí un privilegio; y hay que tomarlo de ese lado, estando a la altura de las circunstancias.
¿Hay solicitudes de empresas que se quieren incorporar a la Cámara?
-No bajan las solicitudes. Hoy no sé si son 50 empresas, pero son bastantes, cercanas a ese número. Cuando asumí a la presidencia éramos alrededor de 70 socios y hoy somos 300, y viene en crecimiento.
Tenemos una cámara abierta para todas las empresas, pero el desafío está en generar contenido. Hemos creado distintas comisiones, generamos espacios para que más gente se sume y trabaje en pos de un objetivo común, y es que la mayor cantidad de empresas puedan tener participación en la industria.
¿Qué rol o que espacio están ocupando hoy los jóvenes empresarios dentro de CASEMI?
-Hemos abierto la Cámara para las empresas y sobre todo para los jóvenes. Las generaciones que vienen por debajo de nosotros han mejorado mucho.
Han dejado de lado el prejuicio que por ahí muchos grandes, yo me incluyo, tenemos a la hora de juntarnos, de asociarnos. No tienen tantos tabúes como quizás tenemos nosotros y son más abiertos a generar alianzas, y por supuesto tienen ideas para desarrollar. Ideas nuevas, distintas, disruptivas y creo que eso es importante. Hay que darle lugar a las generaciones que vienen.
Los jóvenes nos dan un valor agregado y la Cámara tiene como desafío darles un espacio. Necesitas nuevos emprendedores, darle oportunidades, que crezcan, que se desarrollen. Necesitamos nuevos líderes y para tener nuevos líderes tenes que formarlo, ¿Y cómo lo formás? Dándole un espacio.
Una cosa es tener una Cámara de puertas abiertas y otra cosa es que los jóvenes se acerquen. ¿Se arriman, hay inquietudes, hay interés en sumarse al espacio?
-Hay mucho interés. Producto de la expectativa que genera la actividad minera tenemos mucho interés de muchos emprendedores que quieren tener un lugar. Nosotros no nos cerramos a nada. Obviamente hay empresas que por su actividad o por su tamaño quizás no entran, pero igual nosotros tratamos de generar un espacio, ver las formas de trabajo y sobre todo con los que son emprendedores. Hay que darles ese lugar.
Hoy la minería requiere competitividad y para eso necesita inversión. ¿Cuentan las empresas de San Juan con capacidad financiera para estar a la altura de las demandas?
-Ahí está el desafío de generar herramientas. Obviamente que el capital es limitado en todos los aspectos, siempre es limitado, pero no nos tenemos que enfocar solamente en el sistema financiero tradicional. Creo que tenemos que buscar alternativas como el fondo común de inversión, opciones bursátiles. Creo se nos tiene que despertar el ingenio para lo que viene, y ese también es un desafío de la cámara.
La cámara no solamente tiene que ser un interlocutor entre la operadora, el proveedor y el gobierno, sino también generar herramientas que puedan ayudar a los socios a trabajar mejor. Y dentro de esas herramientas está el tema financiero, de generar recursos para las empresas que necesiten y en eso también trabajamos.
¿Hay algún sector o servicio que se necesite fortalecer para cubrir la demanda minera emergente?
-La minería es transversal a todas las actividades, requiere de todos los servicios. Además de la demanda, está la escala de lo que se requiere. CASEMI tiene los todos los servicios que requiere la mina pero quizás no en la escala que demandarán estos proyectos.
Tenemos un montón de capacidades. No creo que sea menor el hecho que hay muchas empresas que llevan 20 años trabajando en minería. Hemos aprendido un montón de cosas. Quizás hay que darle un plus en cuanto a escalas y necesidades, y en este tipo de necesidades es donde tienen que surgir las alianzas estratégicas para poder lograr los objetivos.
Solos no podemos, hay que hacerlo apuntando al desarrollo local porque necesitamos un San Juan que esté acorde a las necesidades que van a venir.