Quienes alguna vez aspiraron a integrar parte del plantel de trabajadores en proyectos mineros sabe que el apto físico es fundamental. Desempeñar tareas a miles de metros de altura puede tener cierto efecto en la salud física de los trabajadores, pero también en la salud mental. Así lo destacó el doctor Franco Mordacci, quien tiene un vasto conocimiento sobre el tema.
En el marco de la Expo San Juan Minera, el profesional de la salud, que también se desempeña como Gerente de Estrategias de American Advaisor, una empresa especializada en Higiene y Seguridad, Capacitación y Medicina Laboral, detalló en diálogo con DIARIO DE CUYO la importancia de prestarle atención a la salud mental, y las acciones que se llevan a cabo en este aspecto.
“La salud en alta montaña no es diferente en el actuar de los médicos o de los servicios de salud a los que tenemos en la ciudad, pero sí hay un complemento en lo que es la contención psicológica”, indicó el profesional. Sucede que al ingresar como trabajador en un proyecto minero no solo entra en juego el tiempo que se está lejos del hogar y la familia, sino también cómo puede impactar la adaptabilidad de la persona al terreno, al clima que muchas veces en cordillera puede ser hostil, entre otros factores que se deben tener en cuenta.
La salud mental es un aspecto fundamental que tienen en cuenta los proyectos mineros, y es por ello que se trabaja a diario en la contención y el acompañamiento de los trabajadores.
“La trabajamos de muchas maneras. De hecho, comienza desde la primera entrevista de la persona que quiere subir. No solo tiene que tener el apto físico, sino que hay que indagar y contarles mucho a dónde van, a qué se van a enfrentar y ver si están en condiciones psicológicas de subir y demás”, detalló Mordacci.
En el caso que la persona supere la instancia de la entrevista y entre como empleado del proyecto minero, sea cual sea el espacio que ocupe, en el sitio la contención psicológica está presente a cada momento, sea de manera remota como presencial. De esta manera se realiza un control tanto a la distancia como en el lugar, con la llegada de psicólogos que se reúnen con los operarios que trabajan en alta montaña.
Mordacci detalló que hay proyectos con instalaciones y servicios avanzados en salud, con hospitales en alta montaña que se encargan de todas las problemáticas que pueda presentar el trabajador, sean tanto físicas como mentales. Sin embargo, también hay otros proyectos que cuentan con instalaciones que definió como “rústicas”, donde la atención y contención se aborda de manera telemétrica. “Hay dificultades geográficas, pero la atención es buena e integral”, precisó.
“La ventaja es que el servicio de salud no se distrae con nada, se enfoca en el trabajador. Tenemos la razón de ser de estar con el trabajador. Como servicio de salud estás muy concentrado a lo que pueda pasar en el sitio y esa es una gran ventaja”, indicó.
Que no se descuide la salud mental en los proyectos mineros no es un detalle menor, ya que si el trabajador no se encuentra en óptimas condiciones ello puede afectar su productividad y seguridad. El acompañamiento, la prevención de riesgos y programas de apoyo son fundamentales para evitar la fatiga, el estrés y el peligro que una psiquis vulnerable que puede representar para el propio trabajador como para el entorno.