Mientras en todo el país se multiplican los controles en casas de cambio y bancos, y se ha restringido al máximo la posibilidad de comprar dólares por parte de particulares, en San Juan algunos comercios empezaron a anunciar que aceptan dólares como moneda de pago para la compra de mercaderías, buscando hacerse de la divisa verde tanto al precio oficial como también al del dólar paralelo o "negro". Esta situación, que en otras épocas no hubiera sido noticia, ahora es foco de la lupa de la AFIP que saldrá esta próxima semana a profundizar los controles en busca de cerrar el circuito de movimiento del billete verde. "Serán reprimidos con sanciones quienes operen en cambios sin estar autorizados", dijeron fuentes del organismo recaudador que no están dispuestos a relajarse en este tema. Es que según la normativa vigente, sólo pueden recibir dólares los comercios que hayan solicitado la habilitación al Banco Central, y además deben hacerlo a la cotización del dólar oficial, no otro. El Régimen Penal Cambiario establece multas para los infractores (ver página 3). La semana pasada los sabuesos de la AFIP de San Juan salieron a hacer operativos en el centro sanjuanino, y se están analizando las multas que se aplicarán. Además se supo que volverán a la carga desde mañana, en el marco de un operativo que se desarrolla en todo el país. No obstante eso no desalentó al comercio y esta semana se siguieron viendo carteles anunciando que reciben la divisa norteamericana como parte de pago por las mercaderías (ver página 3). En un radio de dos cuadras del microcentro sanjuanino, dos negocios tenían carteles a la vista, y mientras uno de electrodomésticos los aceptaba al precio que tiene el dólar oficial (cerró en $4,50), una importadora buscaba atraer al poseedor del billete verde recibiéndolo a 6 pesos, es decir 30 centavos menos de la cotización en que cerró el dólar en negro el jueves pasado (último día hábil de la semana) en San Juan. Un par de negocios más -de calzados y de indumentaria infantil, respectivamente- también habían pegado carteles anunciando que recibían dólares, pero en el interior del comercio, cerca de las cajas de pago y no en lugares tan visibles. "Es que por las restricciones hay como una desesperación por recibir dólares", admitió un comerciante local.

