En enero pasado, el gobernador Uñac fue a la presentación de 2 cosechadoras italianas compradas por productores. En la
foto, junto a José Luis Martín, uno de los integrantes de la cooperativa que aspira a gerenciar la futura fábrica estatal.

Tal vez porque en San Juan se logró en una década el mejor rendimiento por hectárea de tomate perita del país -aun siendo la segunda provincia en cantidad de hectáreas cultivadas-, y porque también ven el esfuerzo de los productores primarios en tecnificarse incorporando riego por goteo o comprando cosechadoras; las autoridades decidieron este año apostar mas fichas al sector y darle el activo de la industrialización que le esta faltando. Si bien la idea viene dando vueltas hace un par de años, ahora el gobierno local decidió una inversión importante con fondos propios, de más de $150 millones; para construir en el parque industrial de 9 de Julio una planta para la industrialización del tomate, que tendrá líneas de fraccionamiento para darle valor agregado a la materia prima.

La fábrica podrá elaborar no sólo la pasta y el cubeteado en tambores, propios de una planta que no puede fraccionar; sino también productos como el puré de tomate en tetra y el cubeteado y las salsas en bolsitas plásticas (doypak) que puedan insertarse con marca propia en las góndolas de las cadenas. Será entregada en concesión a los productores primarios -hay un grupo de alrededor de 40 tomateros que están conformando una cooperativa- quienes deberán gerenciarla como propia, con aporte de capital para hacerla arrancar.

Demanda alta

El proyecto oficial apunta a aumentar la producción de tomate como de pasta, para satisfacer la demanda nacional que ronda los 600 millones de kilos anuales. De esa demanda, Argentina produce solamente 200 millones de kilos.

’’El gobernador Uñac quiere que esos productores puedan concluir el proceso de toda la cadena de valor, desde la producción hasta la industrialización y comercialización‘, anticipó el ministro de Producción, Andrés Díaz Cano, quien dio detalles del proyecto que encaró su cartera a través de una consultora, y que tiene un 80% de avance. Agregó que si bien en la provincia hay industrias tomateras, la cantidad es insuficiente porque hay cerca de 1.000 hectáreas de tomates (de un total de 1.800 hectáreas) que se van a fraccionar cada año a otras provincias.

EL TAMAÑO

La fábrica está pensada para ampliarse, llegando a una etapa final de producción con toda la maquinaria instalada, que le permitirá procesar cerca de 870 hectáreas, es decir, unos 87 millones de kilos anuales, casi la mitad de lo que produjo el año pasado la provincia. De concretarse, la fábrica de tomates estatal será tan grande que podrá competir con el gigante de La Campagnola, que actualmente es la mayor que tiene el sector en San Juan. De todos modos, las expectativas son que con los años crezca la superficie cultivada de tomate en la provincia, por lo que la oferta industrial aún será insuficiente.

De hecho, la misma Campagnola, controlada por el grupo Arcor; está avanzando en mayor superficie cultivada para elevar de 70 millones de kilos a 140 millones su producción propia en unos años, según fuentes oficiales. El Gobierno provincial planea entregar la fábrica llave en mano a una cooperativa de productores tomateros que se fueron convocando para integrarla y que están siendo capacitados a través de un proyecto estructurador de la Agencia San Juan Desarrollo de Inversiones (ver aparte). Si bien el tamaño máximo esta definido, la capacidad de industrializacion inicial se adaptará al capital de trabajo y la materia prima que puedan aportar los productores, quienes irán decidiendo el momento ideal de ampliarla. ‘La idea es que para la temporada 2018 esté funcionando‘, deslizó ayer el ministro de Producción.

Superficie cultivada

1.800 son aproximadamente las hectáreas cultivadas con tomates en San Juan, una de las principales hortalizas de la provincia. 

Rendimiento

105 son los kilos promedio por hectárea que alcanza San Juan. En Cuyo el promedio de rendimiento es de 55,9 por hectárea.