La crisis del sector vitivinícola también está afectando a los trabajadores, según denunciaron desde FOEVA (Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines). En diálogo con DIARIO DE CUYO, el secretario de prensa de la organización, Daniel Romero, dijo que esta vendimia tiene condiciones peores a las de 2025, con precios promedio para el tacho de uva que son menores a los del año pasado.
“Calculamos que se redujo el valor del tacho de uva un 30% en promedio”, explicó, tras un relevamiento en distintos sectores. Según dijo, los finqueros y trasladistas “están pagando cerca de 350 pesos el que más, en algunos casos 320 pesos, mientras el año pasado llegaban a los 550 pesos”. La pretensión que tenían desde los trabajadores era que el tacho llegue a los 715 pesos durante la vendimia.
Para peor, temen que no vaya a haber una mejora importante en las próximas semanas, debido al momento de la cosecha. “Estamos en el punto máximo de trabajo, se está cosechando el grueso de la uva común”, explicó. Así, estas variedades, que son las que tienen más superficie cultivada, no se revalorizarán tanto, aunque sí esperan que haya mejoras en el precio de las uvas finas.
Romero dijo que una de las razones que están dando los viñateros y trasladistas para los precios más bajos tiene que ver con que muchos están entregando la uva sin precio a los elaboradores. Esto es algo que ya habían denunciado los productores: ante la caída de la demanda, bodegas y concentradoras de mosto reciben la cosecha sin fijar un valor por anticipado, a la espera de que se defina el mercado.
A principios de febrero hubo un cruce entre los viñateros, que denunciaron que la uva común debía pagarse en 300 pesos el kilo, pero las bodegas ofrecían entre 200 y 210 pesos. Gobierno se sumó diciendo que al menos se debía pagar para las variedades de mosto 260 pesos, adelantando que la cosecha iba a ser menor a la esperada y que había espacio para que se revalorice la producción. Hasta el momento, no hay una resolución respecto a estas diferencias.
El sindicalista puso en duda esto y dijo que “nosotros creemos que no existe la crisis como dicen ellos, desde hace unas semanas hablan del problema, cuando está empezando la cosecha, para bajar las expectativas y los sueldos, pero el que exporta lo hace a buen precio”.
A pesar de esto, dijo que no hubo negociaciones por el precio del tacho entre los cosechadores y las fincas “por una cuestión de necesidad, los que no tienen otra opción terminan aceptando”. Afirmó que no hay fincas que no estén logrando cosechar, a pesar de la oferta salarial tan baja, pero señaló que se está perdiendo mano de obra calificada.
“Hoy lo que se ve es que el que va a levantar la uva es porque no tiene opción, antes iba toda la familia, porque hacían una diferencia, el que tenía vacaciones las aprovechaba para cosechar, pero ahora el que este año recibe ese precio, si puede el próximo no va a trabajar en la uva”, opinó.
Ante esta situación, el referente de FOEVA adelantó que van a pedir aumentos tanto en el salario del trabajador de viña y bodega estable como en el tacho en la próxima reunión de paritaria. Este lunes tienen previsto reunirse y van a solicitar una mejora del sueldo del 3% mensual los próximos 6 meses y también que el tacho se eleve un 30%, para recuperar el valor perdido en lo que va de la vendimia.
Denunció que las negociaciones han sido difíciles hasta ahora, ya que esta será la segunda reunión. “Es muy complicado porque nosotros pedimos algo y ofrecen cero mejoras cuando se sientan a la mesa”,acusó. Aun así, seguirán insistiendo en que se revalorice el trabajo.
Variabilidad en el cobro mensual
Los cosechadores de la temporada calculan el valor de sus ingresos a partir de la cantidad de tachos de uva, que antes se conocía como gamela. Cada uno puede llevar entre 22 y 25 kg de uva y según la variedad y velocidad del trabajador pueden llenar uno en 5 minutos.
Pero lo cierto es que el cobro de la jornada depende de varios factores, además de la capacidad y velocidad del trabajador, explicó Romero. “Va a depender de si en la finca hubo más inversión y la cosecha es semicaminizada y tienen sistemas de bins, si este está en la hilera o si es el sistema tradicional, además del tamaño de la uva y la producción de la finca”, aseguró.
Todo esto implica que no hay un cálculo definido de cuánto se llevará al bolsillo cada uno. Además, algunas fincas trabajan todos los días y otras solo dos o tres veces por semana.