19 de octubre de 2026 - 06:54

Dólar hoy, desde la mirada profesional: estabilidad actual, efecto elecciones y alternativas para ahorrar en la divisa sin perder

Federico Victorio, cofounder de Inversiones Andinas, analizó el escenario cambiario, las expectativas para 2027 y las alternativas para quienes buscan proteger sus ahorros.

El dólar atraviesa una etapa de relativa y llamativa estabilidad en Argentina, un escenario que aporta previsibilidad a las empresas y las familias, aunque también abre interrogantes sobre cuánto tiempo podrá sostenerse la cotización sin generar sobresaltos o las conocidas “corridas”. Mientras el debate sobre el atraso cambiario continúa entre algunos especialistas, las miradas del mercado empiezan a concentrarse en 2027, un año electoral en el que históricamente la moneda estadounidense cumple un rol fundamental.

En diálogo con DIARIO DE CUYO, Federico Victorio, cofounder de Inversiones Andinas, analizó los factores que pueden influir en la evolución del tipo de cambio, el impacto de la estabilidad sobre los precios y las alternativas para ahorrar en dólares sin perder poder adquisitivo. Además, explicó por qué comprar billetes y guardarlos ya no necesariamente alcanza para preservar el valor del ahorro.

Federico Victorio, co-founder de Inversiones Andinas

¿Qué está pasando actualmente con el dólar?

- Hoy vemos un proceso de estabilización. El dólar vale más o menos lo mismo que lo que valía hace un año o hace dos y la gente no sabe cuánto vale. Hubo un cambio en el chip respecto de dejar de tomar tanto al dólar como precio de referencia de la economía. Es un problema en el que dejamos de pensar los argentinos y eso es positivo.

En definitiva, entre tantas cosas la estabilidad en el tipo de cambio da previsibilidad para poder invertir y tomar decisiones de inversión y financiamiento. Es positivo que tengamos estabilidad no solo en que se mantenga y que no haya volatilidad. Poder tener estabilidad da previsibilidad y tener previsibilidad permite que se acerquen inversiones y que las familias tomen decisiones de consumo.

Teniendo en cuenta la historia económica argentina, ¿cuánto tiempo puede sostenerse esta estabilidad?

-Para que se sostenga es importante que sigamos haciendo los deberes en materia económica. Tenemos que mantener el superávit fiscal, seguir creciendo en el frente externo, sostener el superávit comercial y aumentar las exportaciones. En definitiva, no gastar más de lo que nos entra, algo tan básico que ha costado mucho a lo largo de años, el construir credibilidad.

Argentina es el mayor “defaultarior” serial que tiene la historia. Hemos tenido 12 default en los últimos años, entonces ¿qué país se va a acercar a invertir en un lugar donde no hay credibilidad? La credibilidad se construye a través del tiempo. Estos procesos llevan su tiempo, pero son los que nos van a permitir llegar al lugar hacia dónde queremos ir.

¿Qué tan real es el atraso cambiario?

-Se habla mucho en torno a si el dólar está caro o esta barato. Hay una corriente que dice que el dólar está barato y eso hace que algunos sectores exportadores no se vean tan beneficiados con el tipo de cambio actual, porque un tipo de cambio elevado a los exportadores les conviene. Pero también hay que mirar la otra cara de la moneda.

Un tipo de cambio que sube hace que la inflación, que está ligada al dólar, también aumente, porque está muy vinculada al dólar. Y una inflación más alta implica un mayor costo de vida, especialmente para los sectores más vulnerables.

En definitiva, no creo que la solución sea tratar de determinar cuánto tiene que valer el dólar, porque es un activo más de la economía y su precio debe estar determinado por la libre oferta y la demanda de los agentes económicos. El dólar vale lo que tiene que valer. No es la solución ponerle un valor, sino que la economía se acomode, que es lo que falta para terminar de liberar el tipo de cambio, como es el cepo a las empresas.

En abril 2025 se liberó el cepo a personas físicas, pero para personas jurídicas todavía no. Lo que se liberó es que las empresas puedan distribuir dividendos, es algo normal, qué empresa va a venir Argentina si no puede destruir en sus casas matrices los dividendos que generan. Pero falta que las empresas puedan acceder libremente al mercado de cambio, con lo cual, es un proceso, pero en el sentido de entender que el tipo de cambio lo debe determinar un mercado, no un político de turno.

Históricamente, cuando subía el dólar también aumentaban los precios, ¿Qué incide en la formación de precios con un tipo de cambio más estable?

-Un dólar estable permite tener estabilidad, en definitiva, y ese dólar para los importadores es mayor previsibilidad respecto a los bienes a importar y a que precio lo van a poder ofrecer. También una inflación baja ayuda mucho a que eso suceda.

En definitiva, los precios son más claros y es más fácil formar precios ahora. Antes era una práctica común cubrirse de stock, hoy un poco cambió eso, se achicaron los márgenes e implica que seamos más eficientes puertas para adentro en una economía que cambió la manera en que los agentes actúan e interactúan entre sí.

Con un tipo de cambio estable y una inflación bastante previsible, la formación de precios es más sencilla, pero para poder formar esos precios hay que trabajar de manera eficiente, porque no es lo mismo una tasa alta que una tasa baja. Eso hace que las empresas tengamos que trabajar mucho en eficientizar márgenes y costos, y permitir que con un tipo de cambio estable podamos formar precios que sean competitivos.

Al acercarse fin de año suele hablarse de una mayor demanda de dólares por los viajes al exterior. ¿Qué esperan para los próximos meses en torno a las proyecciones?

-Actualmente no vemos una demanda para el turismo emisivo. Si es importante monitorear de cerca el año que viene electora, creo que no son el problema los argentinos que vacacionan en el exterior, lo que sí va a ser interesante seguir es la dinámica del tipo de cambio durante el 2027.

Naturalmente y por historia los argentinos ante un evento electoral nos dolarizamos fuertemente, de hecho paso en septiembre del 2025 donde hubo una dolarización tremenda y se pagó con una suba de la inflación en los meses posteriores, por lo cual no creo que la mayor demanda venga por el turismo emisivo, eso no hace la diferencia.

De todos modos, habrá presión sobre el dólar el año que viene, pero creemos también que el gobierno cuenta con los medios para poder de alguna manera mantener un tipo de cambio sin generar sobresaltos, pero es un tema a monitorear sin duda.

Ante todos los instrumentos financieros disponibles, ¿sigue siendo el dólar una alternativa conveniente de ahorro?

-Sí, por supuesto que está bueno ahorrar en dólares, pero no necesariamente en billetes guardados. El dólar también pierde valor y está sufriendo inflaciones en términos históricos muy alta.

Si miramos su evolución desde 1990 hasta la actualidad, el dólar perdió alrededor del 40% de su poder de compra. Si alguien hubiera guardado 100 dólares desde entonces, hoy esos dólares tendrían un poder adquisitivo equivalente a algo menos de 60 dólares de aquella época, entonces si guardé esos dólares perdí un montón de plata.

Eso hace que nosotros como inversores podamos seguir invirtiendo en dólares, pero no en billete, sino en buscar instrumentos dolarizados que nos permitan generar un rendimiento en dólares, al menos por encima de la inflación de Estados Unidos.

No se trata tanto de ganar, sino de no perder.

¿Qué alternativas existen para quienes quieren invertir y proteger sus ahorros?

-El mercado de capitales ofrece muchas herramientas para estar dolarizado y generar un rendimiento a futuro. Hay instrumentos que permiten invertir pesos o dólares e incluso utilizar pesos para comprar activos que pagan una tasa de interés en dólares.

Hoy cualquier persona mayor de 18 años e incluso menor, porque hay cuentas para menores, con un celular y mil pesos puede abrir una cuenta comitente en una agente de bolsa e invertir sus pesos o sus dólares, e incluso con pesos comprar instrumentos en dólares que pagan una tasa de interés en dólar.

Resumiendo, con comprar dólares no alcanza y tiene que ver con este contexto de inflación en dólares que antes no existía.

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