La economía argentina experimentó una desaceleración durante el segundo trimestre del año, registrando un retroceso del Producto Interno Bruto (PIB) del 0,6% en comparación con el período precedente, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Pese a esta contracción trimestral, la actividad económica marcó un avance del 2% en la medición interanual.
El informe oficial detalla que la tendencia-ciclo presentó una variación positiva del 0,8%, lo que evidencia que la trayectoria de mediano plazo de la economía se mantiene en terreno positivo. De este modo, en el acumulado de los primeros seis meses del año, el nivel de actividad exhibe un crecimiento global del 2,2% en relación con el mismo período de 2025.
Comportamiento de la demanda y los componentes
Al analizar la economía desde el lado de la demanda, el desempeño de sus componentes mostró disparidad. En la comparación desestacionalizada frente al primer trimestre, las exportaciones de bienes y servicios reales registraron un alza del 2,5%, mientras que el resto de los agregados económicos reflejó caídas: el consumo privado retrocedió un 2,4%, el consumo público bajó un 2,3% y la formación bruta de capital fijo se contrajo un 0,8%. Por su parte, las importaciones experimentaron una merma del 3,5% en el mismo lapso.
En la perspectiva interanual, las exportaciones volvieron a destacarse como el rubro de mayor dinamismo, con una expansión del 13,7%. El consumo privado mostró un repunte más moderado del 0,4%, al tiempo que el consumo público descendió un 4,1%. En tanto, la formación bruta de capital fijo se posicionó como el componente más golpeado del período, sufriendo una caída del 11,1% en comparación con el segundo trimestre del año pasado.
Pesca, minería y agro, los motores del crecimiento sectorial
Al poner la lupa en los distintos sectores productivos, la comparación interanual expone un escenario heterogéneo con varias ramas de la economía en pleno proceso de expansión.
El sector de la pesca lideró cómodamente las subas con un salto interanual del 44,7%. Le siguieron en importancia la explotación de minas y canteras, con un incremento del 16,4%, y el bloque de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que registró un crecimiento del 6,9% frente al segundo trimestre de 2025.
Otras actividades que acompañaron la tendencia positiva fueron la intermediación financiera (4,8%), electricidad, gas y agua (5,0%), hoteles y restaurantes (1,6%), transporte, almacenamiento y comunicaciones (1,6%), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (0,7%) y la construcción, que cerró el trimestre con una leve suba del 0,2%.