El costo de la construcción volvió a acelerarse durante junio y registró un incremento del 2,6%, según informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato superó el 2,3% registrado en mayo y estuvo impulsado principalmente por el aumento de los salarios del sector acordado por la UOCRA, además de las actualizaciones en distintos gastos generales.
Con este resultado, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) acumuló una suba del 16,7% en el primer semestre de 2026, mientras que la variación interanual alcanzó el 32,1%.
El informe oficial señala que el mayor impacto sobre el resultado mensual provino de la mano de obra, que aumentó 3,3% y explicó gran parte de la suba del índice. En tanto, los materiales registraron un incremento del 1,8%, mientras que los gastos generales avanzaron 2,8%.
Dentro del rubro laboral, la mano de obra asalariada creció 3% durante junio, mientras que los subcontratos de mano de obra mostraron un aumento aún mayor, del 5,1%, luego de varios meses con incrementos más moderados.
En la comparación con junio del año pasado, la mano de obra volvió a ser el componente que más aumentó, con una suba del 38,7%. Le siguieron los gastos generales, con un incremento del 33,6%, mientras que los materiales crecieron un 24,7%.
La misma tendencia se observa en el acumulado del año. La mano de obra lidera los aumentos con una variación del 20,9%, por delante de los gastos generales, que avanzaron 19,6%, y de los materiales, que registraron un incremento del 11,5%.
Entre los insumos que más aumentaron durante junio se destacaron los pisos de alfombra, los productos aislantes, los cables y conductores eléctricos, las griferías, los productos plásticos, las pinturas y los ladrillos. En cambio, las menores variaciones se registraron en las piezas de carpintería, los muebles de madera para cocina, las aberturas metálicas y los vidrios.
El nuevo aumento del costo de la construcción refleja que la presión sobre el sector continúa impulsada principalmente por las recomposiciones salariales y las actualizaciones de los costos de los servicios, pese a una evolución más moderada en el precio de los materiales.