Tras varias jornadas en baja, el dólar oficial volvió a superar la barrera de los $1.400 este jueves y cerró con una suba del 0,7% hasta los $1.425, luego de haber arrancado la rueda en $1.385. El movimiento también se replicó en el resto de los tipos de cambio, aunque en el mercado predominan las señales de calma.
En el segmento mayorista, la divisa avanzó 1,1% hasta los $1.406, mientras que los financieros registraron un incremento promedio del 0,9%, con el MEP en $1.435 y el contado con liquidación (CCL) en $1.480. De esta manera, todas las cotizaciones volvieron a ubicarse por encima de los $1.400.
En el mercado informal, el dólar blue avanzó a $1.435 para la venta en las cuevas de la city porteña, mientras que en San Juan mostró una caída de $10 y cotizó a $1.470 para la venta.
Según explicó Ignacio Morales, director de Inversiones en Wise Capital, “la abundancia de divisas impulsada por el endeudamiento privado, provincial y el persistente carry trade mantuvo el precio a raya en las últimas semanas, pero la recuperación actual coincide con una apreciación del Tipo de Cambio Real Multilateral no vista desde mediados de 2025”.
El especialista advirtió que la leve presión al alza en los dólares financieros reaviva el temor a un posible atraso cambiario, lo que podría incentivar el adelantamiento de importaciones y frenar la liquidación de exportadores.
Qué impulsó la última suba del dólar
Los movimientos alcistas se dieron luego de conocerse los resultados de la última licitación del Tesoro, en la que no se convalidaron instrumentos a tasa fija, lo que implicó liberación de pesos al mercado.
Para el economista Gustavo Baer, la decisión de no incluir instrumentos a tasa fija en el menú de la licitación generó una baja en las tasas en pesos y revirtió la dinámica descendente del dólar mayorista.
“Los operadores interpretan estas señales como una decisión monetaria de reducir tasas para aliviar el costo financiero y apuntalar la inflación y la actividad”, analizó.
Proyecciones del dólar: estabilidad en el primer semestre
Más allá del rebote, en la City mantienen una visión moderada. Gonzalo Lacunza, de Empiria Consultores, consideró que los flujos actuales permitirían que el tipo de cambio real se mantenga relativamente estable durante el primer semestre, incluso en un nivel algo superior al actual.
El analista anticipó que podría verse una depreciación real en el tercer trimestre, pero sin saltos bruscos, similar a la dinámica observada a mediados del año pasado, cuando el dólar subía sin un fuerte traslado a precios.
Por su parte, Abel Cuchietti señaló que no hay muchos pesos en circulación y la demanda es baja, a lo que se suma que la liquidación fuerte del campo aún no comenzó y se espera que lo haga a partir de marzo. “Cuando eso ocurra, esta dinámica de precios debería profundizar la baja”, estimó.
En el caso del CCL, Cuchietti marcó como referencia la zona de $1.360–$1.400 como soporte, tras haber tocado niveles de $1.450–$1.480. No obstante, advirtió que la inflación aún no bajó del 1% mensual, lo que implica que el dólar continúa abaratándose en términos reales.
Así, aunque el dólar volvió a superar los $1.400, el mercado no vislumbra por ahora un escenario de descontrol, sino más bien una etapa de transición con posible estabilidad e incluso retrocesos en las próximas semanas.