La industria sanjuanina continúa atravesando un momento delicado. La baja demanda, el incremento de los costos energéticos, la apertura de las importaciones y la falta de financiamiento confluyen en un escenario que mantiene a las empresas trabajando, en promedio, a la mitad de su capacidad productiva. Los sectores textiles, calzado y metalmecánica aparecen entre los más comprometidos en San Juan, mientras que gran parte del entramado industrial busca sostener el empleo aun cuando muchas firmas operan con márgenes negativos.
DIARIO DE CUYO mantuvo contacto con el presidente de la Unión Industrial de San Juan (UISJ) Leonardo de la Vega, y con el vicepresidente primero de la institución, Hugo Goransky, quienes analizaron con preocupación la situación que actualmente atraviesa la industria no solo en la provincia sino en todo el país. La anhelada reactivación económica demora en darse y pocas las esperanzas se albergan en lo que pueda provocar la minería en la economía local.
Para entender la situación que atraviesa la industria, de acuerdo a la información que manejan desde la institución, actualmente se registra una capacidad ociosa que ronda el 50%, un porcentaje superior al promedio nacional, estimado en torno al 40%. “Estamos bastante golpeados. Es difícil ver un escenario positivo en este sentido, ya que no vemos signos que indiquen una recuperación que esperamos desde el año pasado", afirmó De la Vega.
El dirigente sostuvo que la situación provincial refleja la realidad económica nacional, aunque con un impacto mayor sobre los sectores que predominan en San Juan.
"Cuando aparecen algunos indicadores positivos en otras provincias, acá todavía no se perciben porque nuestros sectores más representativos siguen muy afectados. La principal preocupación es la caída de la demanda de productos industriales, sumada al incremento permanente de los costos de la energía", explicó.
Sectores industriales que resisten y otros que siguen perdiendo terreno y operando en rojo
Dentro del mapa industrial sanjuanino, el rubro textil y el calzado encabezan la lista de los más perjudicados. A él se suman la metalmecánica, que esperaba una mayor reactivación de la mano de la minería que aún no se da, y las empresas vinculadas a los materiales para la construcción.
"Las pymes en general la pasan mal porque hay una baja de actividad, donde indudablemente esta situación se da porque no hay emisión, hay falta de circulante, y la falta significa baja de consumo. Hoy día las pymes tienen un problema general de baja de actividad. La industria vitivinícola también", sostuvo por su parte Goransky.
Si bien a nivel general varios rubros están golpeados, hay algunos que están registrando un mejor desempeño en San Juan, aunque no en los niveles deseados. Goransky destacó entre ellos los laboratorios radicados en la provincia que lograron consolidar mercados externos. "Los laboratorios están teniendo una buena actividad. Es el caso de Rafo Monteverde, que exporta y aporta al crecimiento del producto bruto provincial junto con la minería. Es una realidad que hay que celebrar", señaló.
El desafío de sostener el empleo, la compleja tarea que llevan adelante la industria sanjuanina
Pese al complejo panorama, muchas empresas priorizan conservar a sus trabajadores especializados antes que reducir personal.
Sobre este punto, De la Vega afirmó: “Hicimos un sondeo a principio de este año respecto al 2025, y la encuesta del año pasado nos daba un rango del 5 al 10% de puestos de trabajo perdidos. Este año tenemos pendiente hacer el relevamiento, pero entiendo que hemos seguido perdiendo fuentes de trabajo, y muchos trasmiten que están en una complicación, trabajando a márgenes negativos, tratando de sostener esos puestos, ya que es el valor que tiene la industria. Es un esfuerzo extra que se hace en este momento”.
Para evitar despidos, las estrategias que están aplicando los industriales incluyen suspensiones temporales de líneas de producción, adelanto de vacaciones, toma de créditos y una búsqueda más agresiva de nuevos mercados.
La pérdida de mano de obra capacitada es algo que golpea de lleno en la industria, ya que se trata de personal calificado, idóneo y con años de experiencia. Ante esta situación, tanto desde la institución local como su par nacional (UIA), se están llevando a cabo acuerdos estratégicos con universidades y escuelas técnicas para avanzar en nuevas capacitaciones.
Mirada en el RIGI para una mayor integración con la producción nacional
Goransky consideró que los beneficios otorgados por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) deberían favorecer el desarrollo de cadenas de valor locales. "Es importante que las empresas que reciban esos beneficios tengan en cuenta a la industria nacional. Lo que se produce en el país debería incorporarse a esos proyectos y buscar mecanismos para que llegue sin la carga impositiva que hoy afecta la competitividad", expresó.
Mientras tanto, desde la entidad continúan dialogando con distintos organismos públicos para acercar propuestas que permitan sostener la actividad.
"A nadie le sirve que cierre una fábrica. Tenemos que trabajar para vender productos y no impuestos. La industria no es un problema, es parte de la solución y uno de los principales generadores de empleo privado", concluyó.
En ese sentido, desde la UIA continúan en contacto con distintos sectores del Gobierno nacional, con el propósito de exponer los pormenores de la realidad de cada uno de los rubros industriales y las distintas propuestas que tienen para dar soluciones y revertir el escenario actual. “Lo que tenemos que lograr es ser competitivos, que se nivele la cancha porque no es justo que vengan productos de afuera con mayor ventaja competitiva que los que se producen localmente”, sintetizó Goransky.
La industria y un contexto nacional que tampoco muestra señales firmes
El escenario que describen los industriales sanjuaninos se replica, con matices, en el resto del país. Los principales indicadores nacionales muestran que la recuperación continúa siendo inestable.
La Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) informó que la producción industrial registró en junio una variación interanual de -0,1%, mientras que en el primer semestre acumuló una caída de 0,7% respecto del mismo período de 2025. Por su parte, Orlando J. Ferreres & Asociados relevó una mejora interanual de 1,4% en junio, aunque el acumulado semestral mostró una contracción de 2,2%, en una tendencia caracterizada por meses alternados de recuperación y retroceso.
En tanto, el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) estimó para junio una baja interanual de la actividad cercana al 1,8%, con especial impacto en la construcción, la metalmecánica y la producción de acero. Si bien algunos indicadores, como la demanda eléctrica industrial y las exportaciones hacia Brasil, mostraron mejoras puntuales, el diagnóstico general continúa siendo de bajo nivel de actividad productiva, un panorama que coincide con la realidad que atraviesa actualmente la industria sanjuanina.