El pasado viernes el EPRE envió la documentación con su postura al ENReGe sobre la discusión sobre la línea eléctrica y mejoras al sistema eléctrico que busca hacer Vicuña. En esta presentación también está la visión que tiene el ente sanjuanino de cómo deberán ser las futuras discusiones sobre infraestructura. En diálogo con DIARIO DE CUYO, el presidente del organismo, Roberto Ferrero, explicó que buscarán una alternativa que tenga en cuenta los derechos de inversores previos y futuros en las ampliaciones que vendrán.
Es que, explicó el especialista, la línea nueva que construirá Vicuña no es la última inversión que necesitará la provincia si siguen desarrollándose proyectos mineros. En un escenario de mediano plazo, San Juan deberá aumentar la potencia de una línea ya construida hasta Calingasta y sumar una conexión con La Rioja a través de Chaparro.
Por eso, para Ferrero, es clave que se empiece a pensar las futuras inversiones con un esquema de multiusuarios, evitando que se vuelva conflictiva. “Cuando surgen conflictos las obras se demoran, pero la realidad es que San Juan, si se dan los proyectos mineros como se espera, no puede perder tiempo en hacer crecer su capacidad energética”, detalló el funcionario.
Los mismos pasos, una postura abierta y técnica
El debate por la línea de 500 kV que construirá la empresa Vicuña, que es de vital importancia para que se desarrolle la mina de cobre, oro y plata, cumplió con los pasos normativos esperables, señaló Ferrero. La empresa presentó la propuesta al en ese entonces ENRE (ahora en ENReGe por su fusión con el organismo a cargo del gas), que es la autoridad en temas eléctricos a nivel nacional.
Luego de esto el EPRE solicitó una audiencia pública y esta se realizó el pasado 3 de junio. A un mes de eso se cumplía el plazo de entrega de las posturas de los distintos actores interesados, que en el caso de este pedido de ampliación y acceso fueron todos los proyectos metalíferos en producción, más el proyecto de cobre Los Azules. A esto se sumó organismos públicos, el EPRE, los municipios involucrados y otros actores sociales.
En la audiencia se hicieron visibles las diferencias de criterio que existen frente a esta obra. Vicuña busca quedarse con el 90% de la capacidad nueva que se creen con las obras que se realizan y que luego quedarán para el sistema público. Los Azules pidió que se revise ese criterio porque puede afectar al desarrollo futuro de su mina y los proyectos ya activos reclamaron que fueron parte de las inversiones previas y que no recibieron un beneficio tan alto por los fondos volcados.
Estas diferencias en la instancia de audiencia pública serán resueltas en las próximas semanas por la autoridad nacional, pero para el EPRE es necesario que haya un esquema en común para el futuro, para evitar el cruce de intereses. Por eso proponen una visión que tenga en cuenta los derechos de quienes aportaron en el pasado, así como de los que busquen hacer una inversión en la actualidad o en el futuro.
Un manejo colectivo entre usuarios actuales y futuros
Para Ferrero, las inversiones que tendrá que recibir el sistema eléctrico de San Juan en los próximos años, de la mano del avance minero, deben distribuirse entre los actores. Además, se tiene que tener en cuenta a quiénes antes hicieron posible que estuvieran los fondos para realizar las obras de base que luego se ampliarán.
En este segundo punto está una de las decisiones centrales de la ampliación de capacidad que propone Vicuña. Es que la empresa hará una inversión que rondará los 400 millones de dólares, según calculan desde el EPRE, pero a la vez, la capacidad nueva que generarán no depende solo de eso, tiene como base infraestructura ya pagada en un 50% por la provincia.
“La ampliación de la línea que va a pasar de 132 kV a 500 kV va a requerir de fondos, pero el incremento en la capacidad es muy alto, con una inversión menor gracias a que ya se hicieron otras obras antes”, explicó el funcionario, que citó este caso como un ejemplo que puede aplicarse a otros casos. Es que Vicuña invertirá en las estaciones transformadoras ET Nueva San Juan y ET Rodeo para elevar la capacidad de la línea, pero la provincia ya había hecho todo el tendido con capacidad de alta tensión, por lo que es un gasto menor a si tuviera que hacerlo de cero.
Estos casos, explicó Ferrero, pueden seguir dándose ya que muchas veces las mejoras en las líneas eléctricas se harán sobre infraestructura que está desde antes. Por eso, dijo, es importante que se tenga en cuenta los desembolsos anteriores. Incluso, dijo que puede haber un actor futuro que tenga que ampliar las obras que dejará hechas Vicuña, este, sea un proyecto minero o un gran generador solar, por ejemplo, deberá reconocer la inversión de la empresa.
Para que estas discusiones puedan darse de manera justa, dijo el funcionario, es importante que “una sola empresa no se quede con todo el excedente de su inversión, porque el rendimiento se apoya en infraestructura previa”. En cambio, la propuesta del EPRE es que el remanente esté disponible para otros proyectos y que estos tengan también que respetar los derechos adquiridos antes, tanto por las empresas privadas como por el Estado.
Opciones para trabajar en el futuro
Las alternativas para llevar adelante estos procesos más equitativos, según el presidente del EPRE, es mantener convocatorias abiertas para quienes quieren invertir o incorporarse a la infraestructura eléctrica. Esto debe hacerse “con criterios siempre técnicos, demostrando quiénes hicieron aportes”, pero consideró que la Provincia debe tener también participación, aunque el ente regulador sea el ENReGe.
A su vez, propuso que haya participación durante las obras de la provincia para supervisar que las líneas y estaciones transformadoras cumplan con los estándares de calidad y tecnología del sistema público.
Finalmente, dijo que si las partes privadas no logran ponerse de acuerdo es posible que se avance a un Consorcio de Inversión Sustitutivo, donde las partes puedan participar. Este organismo estaría gestionado por la provincia, a cargo de planificar la ampliación de la red eléctrica, con participación tanto de generadores como de consumidores futuros.