La esperada transformación de la Ruta 40 Sur en autopista sumó un nuevo y crítico capítulo a su historial de postergaciones. Este miércoles, los trabajos en el tramo que une Cochagual con Tres Esquinas quedaron oficialmente suspendidos tras una asamblea entre la Unión Transitoria de Empresas (UTE) —conformada por Ivica y Antonio Dumandzic junto a Semisa Infraestructura— y el personal de obra. La drástica medida responde directamente al incumplimiento financiero del Gobierno Nacional, que no realiza los desembolsos correspondientes desde el pasado mes de septiembre, aseguraron.
La interrupción de la cadena de pagos por parte de la administración central dinamitó la continuidad de los trabajos y derivó en un impacto social inmediato: el despido de los 95 trabajadores que desempeñaban tareas en el proyecto vial. Según confirmó Alberto Tovares de la UOCRA San Juan, la falta de fondos nacionales dejó a las empresas sin margen operativo para sostener la estructura laboral, echando por tierra los esfuerzos de reactivación que se habían iniciado a mediados del año pasado.
Cabe recordar que la obra se había retomado en junio de 2024, tras intensas gestiones entre el Gobierno de San Juan y la gestión de Javier Milei; sin embargo, ese compromiso de normalización financiera fue efímero y la falta de envíos de dinero volvió a paralizar las máquinas.
La situación es especialmente preocupante si se observa el rendimiento histórico del proyecto. Tras dos años y medio desde su inicio formal, el progreso acumulado es de apenas un 8% del total previsto. Esta cifra es el reflejo de las constantes interrupciones, los ritmos de trabajo moderados y las reincorporaciones parciales de personal que caracterizaron a la obra en el último tiempo, siempre condicionada por la irregularidad de los recursos nacionales.
Con esta nueva suspensión, los 27 kilómetros estratégicos que buscan mejorar la seguridad y la conectividad entre San Juan y Mendoza vuelven a quedar en estado de abandono.