Una de cal y una de arena para la industria sanjuanina: no hay cierre de empresas, pero sí reducción de personal y baja rentabilidad

El titular de la Unión Industrial de San Juan detalló el panorama del sector. La industria sanjuanina no registra cierres, pero la situación es delicada.

“No hemos tenido notificación de baja”. Así se expresó en diálogo con DIARIO DE CUYO en presidente de la Unión Industrial de San Juan, Leonardo de la Vega, al analizar la realidad del sector en la provincia. El dato es más que alentador si se tiene en cuenta que en los últimos dos años se registró a nivel nacional el cierre de alrededor de 2.500 empresas. Sin embargo, no todas son buenas noticias, ya que la industria local se encuentra atravesando un delicado equilibrio que difícilmente se pueda sostener en el tiempo de no mediar cambios sustanciales para el sector.

Hace dos años que la industria no crece en el país y la crisis se profundizó los últimos dos años, conforme asegura el titular de la entidad. Para tener una idea, según el último informe nacional de la consultora Audemus, el sector acumula una contracción del 7,9% en el bienio 2024-2025. “De los 16 sectores industriales, 12 están en baja, con una capacidad ociosa más grande que en la pandemia y se nota la baja. Los sectores textiles, calzado y metalúrgicos a nivel nacional están bajos y en la provincia tenemos la misma realidad”, precisó.

En San Juan hay alrededor de 600 empresas registradas como industriales, con un promedio de 14.000 puestos de trabajo. De ese total, 180 son socios de la Unión Industrial. En ese contexto, De la Vega indicó que si bien no hubo cierre sí están informados sobre el ajuste en la mano de obra y una producción con rentabilidad negativa. “De acuerdo a lo relevado este año, tenemos una baja promedio del 10% del personal en la provincia”, detalló con preocupación.

Varios son los factores que oscurecen la realidad industrial. La apertura indiscriminada de importaciones; los altos costos que conlleva producir; el encarecimiento de la cadena productiva; y las desventajas en la competitividad tanto nacional como internacional son los principales motivos detrás de la caída de la actividad.

Pocas son las cartas que tiene a mano al Unión Industrial para contener los problemas de los socios. Sobre ello, De la Vega describió que no hay más herramientas que apuntar a Nación y pedir conciencia sobre la situación, con el propósito de lograr un cambio de rumbo que no lleve a la muerte de la industria nacional. “Se viene trabajando en acciones puertas adentro, en estrategias para ser más productivos, lograr más eficiencia, elaborar estrategias para contratar mejor y disminuir nuestros costos lo máximo posible, porque la rentabilidad no se puede sostener, pero necesitamos un acompañamiento nacional”, dijo.

Entre la falta de señales claras y la esperanza, el lugar donde se para la industria sanjuanina

Ante un escenario complejo de delicado equilibrio que no promete poder sostenerse por mucho tiempo, la preocupación está en el impacto que tendrán las pequeñas y medianas industrias, que son las primeras en sentir el golpe, debido a que tienen una menor espalda financiera para hacerle frente a la crisis.

A ello se suma la falta de señales políticas que lleven a presumir que el panorama puede mejorar en los próximos meses; y la falta de créditos que sean accesibles para el sector.

Sin embargo, en los industriales sanjuaninos radica aun la esperanza de la anhelada reactivación económica. “A principios del 2025 hubo ciertas expectativas, había una dinámica que parecía que ese año apuntaba a ser un año de cambio con crecimiento a nivel industrial y demás. Pero a medida que fue pasando el año eso no sucedió. La esperanza está en que el industrial todo lo que hace lo hace por pasión y buscará las maneras de sostenerse en la actividad. Pero entiendo que la mayoría está comprendiendo que no es para siempre y una industria que cierra es difícil de recuperar”, finalizó el presidente de la Unión Industrial de San Juan, Leonardo de la Vega.

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