Una nueva helada tardía volvió a encender las alarmas en el sector agropecuario de San Juan. Durante la madrugada de este domingo, las bajas temperaturas azotaron nuevamente a los valles productivos de la provincia, dejando un panorama sumamente preocupante para los productores locales, que aún intentaban recuperarse del impacto del evento climático de la semana pasada.
Según los primeros datos oficiales confirmados por el secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, Miguel Moreno, los daños son significativos. "Mucho de lo que se salvó el otro fin de semana, ahora se dañó", graficó de forma contundente el funcionario al ser consultado sobre el alcance preliminar del fenómeno en contacto con Rdaio Sarmiento.
Las inspecciones y relevamientos iniciales ubican a las zonas más comprometidas en los departamentos del noreste, este y sudeste sanjuanino. Entre los distritos con mayores pérdidas reportadas se encuentran Angaco, San Martín, Caucete, 25 de Mayo y Sarmiento, aunque no se descarta que con el correr de las horas la nómina de hectáreas afectadas continúe en aumento.
Desde la cartera productiva aclararon que el panorama todavía no está cerrado. Equipos técnicos de la provincia se encuentran desplegados en el territorio realizando el relevamiento de campo necesario para certificar superficie alcanzada y el porcentaje de daño concreto en cada tipo de cultivo.
Este segundo embate del clima llega en un momento crítico y sobre una estructura productiva golpeada. Hasta el viernes pasado, la Dirección de Contingencias Climáticas y Registro Productor ya contabilizaba unas 400 denuncias correspondientes a la helada anterior. Aquel registro formal acumulaba 6.318 hectáreas afectadas distribuidas en 12 departamentos: 25 de Mayo, Caucete, San Martín, 9 de Julio, Angaco, Pocito, Ullum, Rawson, Albardón, Santa Lucía, Zonda y Chimbas.
Días atrás, el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, había anticipado que tras concluir los peritajes de rigor se evaluarían herramientas de asistencia e incluso la declaración de la emergencia agropecuaria para los sectores perjudicados. Ahora, la irrupción de este nuevo evento meteorológico obligará a recalcular las estimaciones y acelerar los mecanismos de apoyo para el campo local.