El “Purruco” ya probó. Lo hizo la semana pasada ante los mendocinos de Maipú. Mañana lo seguirá haciendo de nuevo en la vecina provincia. En esta ocasión frente a Independiente Rivadavia. Los amistosos sirven especialmente para eso: para probar funcionamiento colectivo y para balancear actuaciones individuales. El San Martín que dirige técnica y tácticamente Raúl Antuña está a una semana del debut absoluto en la Primera División del fútbol argentino. Una experiencia distinta a la de los últimos cinco años. Una aparición que ilusiona a todo el pueblo Verdinegro.
