Este lunes 21 de septiembre se celebra en Argentina el Día del Fotógrafo y la Fotógrafa, una fecha que reconoce el trabajo de quienes utilizan la imagen para contar historias, registrar acontecimientos y conservar momentos de la vida cotidiana. La elección del día está relacionada con la llegada del daguerrotipo a América Latina.
El daguerrotipo fue desarrollado por el francés Louis Daguerre y presentado públicamente en Francia en 1839. El procedimiento permitía obtener una imagen positiva sobre una placa de cobre recubierta de yoduro de plata y significó un cambio profundo respecto de las formas de representación que existían hasta ese momento.
El comienzo de una nueva forma de registrar la realidad
Antes de la aparición de esta técnica, los acontecimientos y las personas eran representados principalmente mediante pinturas y dibujos. La posibilidad de obtener una imagen a través de un procedimiento fotográfico permitió conservar con mayor precisión escenas, rostros y acontecimientos de una época.
El daguerrotipo se expandió rápidamente y llegó a distintos puntos del mundo. En América Latina también generó interés y permitió registrar a personajes y escenas que hoy forman parte de la memoria histórica de la región. Entre las figuras argentinas retratadas mediante esta técnica estuvieron Mariquita Sánchez de Thompson y Florencio Varela, entre otros.
Con el paso de las décadas, la fotografía incorporó nuevas técnicas, cámaras y soportes hasta llegar a la fotografía digital y los teléfonos celulares, que transformaron por completo la manera de producir y compartir imágenes.
Sin embargo, el sentido de la profesión se mantiene: capturar un instante y convertirlo en un registro capaz de contar una historia. Por eso, cada 21 de septiembre, Argentina y otros países de Latinoamérica reconocen a fotógrafos y fotógrafas y el papel que cumplen en la construcción de la memoria social y cultural.