A la hora de preparar el almuerzo, colar el agua del lavado o la cocción del arroz es un gesto cotidiano automático. Sin embargo, ese líquido blanquecino es un verdadero "oro líquido" para los amantes de las plantas. Reutilizar el agua de arroz en la huerta o en las macetas del balcón es un método de fertilización orgánica y sustentable que nutre el suelo sin gastar un solo peso en productos químicos.
Por qué el agua de arroz es un superalimento vegetal
Durante el enjuague o la ebullición del grano de arroz, se liberan grandes cantidades de almidón, proteínas, vitaminas del complejo B, potasio y hierro. El almidón actúa como alimento para los microorganismos beneficiosos de la tierra, descomponiéndolo y convirtiéndolo en nutrientes de fácil absorción para las raíces de la planta.
La forma correcta de preparar y aplicar el abono de arroz
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Agua de lavado (sin cocción): enjuagá el arroz en un bol con agua fría antes de cocinarlo. Guardá esa agua lechosa y usala directamente para regar.
Agua de hervido: si usás el agua de la cocción del arroz, es OBLIGATORIO que no tenga sal, aceite ni condimentos. Dejala enfriar por completo antes de usarla.
Frecuencia de riego: aplicá este fertilizante líquido una vez cada 15 días durante la etapa de crecimiento o floración.
Verás cómo las plantas desarrollan brotes más fuertes, hojas más verdes y una mayor resistencia a las plagas de forma totalmente natural.