Lograr que un departamento pequeño o una habitación con pocas aberturas se sienta amplia y llena de vida suele parecer un desafío complejo. Antes de pensar en tirar paredes o sumar veladores que sobrecargan las mesas, los decoradores de interiores recurren a un principio físico elemental aplicado al diseño: la reflexión estratégica. Colocar un espejo de buen tamaño justo enfrente o en ángulo directo a una ventana transforma la percepción espacial de cualquier ambiente en segundos.




