Un espectáculo de tecnología terminó en controversia en China cuando un robot humanoide golpeó accidentalmente a un niño durante una demostración en vivo. El episodio, registrado en la provincia de Shaanxi, generó un debate inmediato sobre la seguridad y la convivencia cotidiana con autómatas en espacios públicos.
Las imágenes del incidente, difundidas en redes sociales, multiplicaron las críticas y bromas, mientras el caso se sumó a una serie de situaciones recientes protagonizadas por robots en distintas partes del mundo.
ROBOT GOLPEA A NIÑO EN EXHIBICIÓN DE DANZA EN CHINA
Un robot humanoide G1 de la empresa Unitree Robotics golpeó accidentalmente a un niño en el rostro durante una presentación de baile. El incidente ocurrió mientras la máquina realizaba giros y movimientos de brazos ante el… pic.twitter.com/yZdsAwJNZA
La exhibición, prevista como una muestra de avances en robótica, se salió de control cuando el robot, identificado como un modelo G1 de Unitree Robotics, ejecutaba una coreografía ante el público.
El autómata, de 35 kilogramos de peso y vendido por alrededor de USD 13.500, giró inesperadamente hacia la primera fila y con uno de sus brazos extendidos golpeó a un niño en la cara, y rozó la de otro que estaba cerca.
El momento quedó grabado en video y, de inmediato, personal de apoyo intervino para alejar la máquina, mientras se escuchaban los llantos del menor y los asistentes reaccionaban con preocupación.
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Reacciones en redes sociales y debate sobre el uso de robots
El impacto del incidente se trasladó rápidamente a internet. Usuarios de distintas plataformas comentaron la escena, expresando desde alarma hasta sarcasmo. Entre las frases más replicadas destacaron: “Un robot humanoide que golpea a un niño. Sí, todavía estamos lejos del uso cotidiano de estas máquinas, sin control alguno” y “El golpe de un objeto metálico duele mucho”.
Quedó evidente la inquietud sobre los riesgos que implica la integración de robots en rutinas humanas, especialmente cuando se trata de modelos diseñados para la interacción directa.
Algunos comentarios optaron por el humor, ironizando sobre una supuesta “rebelión de los robots” que comenzaría con incidentes menores. “Las rebeliones robóticas empiezan con pequeños golpes, todo para insensibilizar a los humanos”, escribió un usuario en tono de broma. Sin embargo, la preocupación de fondo se mantuvo: la falta de mecanismos de seguridad robustos y la posibilidad de que errores de programación o fallas mecánicas generen daños reales.