Un procedimiento de rutina llevado a cabo por elServicio Penitenciario Provincial permitió evitar el ingreso de un elemento prohibido. Así como la semana pasada hallaron un celular dentro de un zapallo, nuevamente el ingreso de comida fue aprovechado para intentar hacer llegar un dispositivo electrónico a un detenido.
El hecho ocurrió durante un control a visitantes, instancia en la que el personal de Requisa detectó una maniobra irregular en el ingreso de mercadería. Al inspeccionar un bolso con alimentos, esta vez se halló un teléfono celular dentro de una olla que tenía doble fondo. Al revisar los productos, los efectivos confirmaron la presencia del elemento oculto, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad correspondientes.
Desde el Penal destacaron que "gracias a la rápida intervención" del personal penitenciario, se logró neutralizar el intento antes de que el dispositivo ingresara a la institución.
"Este tipo de procedimientos pone en evidencia la importancia de los controles sistemáticos para mantener el orden dentro de los establecimientos", destacaron, haciendo hincapié que estos resultados "son fruto del trabajo sostenido en materia de prevención y control, así como de la capacitación constante del personal y la incorporación de tecnología", lo que contribuye a la seguridad en el sistema penitenciario provincial.