Ayer se comunicó oficialmente que el Teatro del Bicentenario (TB) tiene nueva conducción. Silvana Moreno, quien se desempeñó como Directora artística y de formación desde su inauguración en octubre del 2016, asumió como flamante Directora general y artística ante la dimisión de Eduardo Savastano, quien -como se informó desde Gobierno-, seguirá colaborando a través de su fundación Amigos del TB. Moreno trabajó junto a la dirección general en la puesta en marcha y alineamiento de los objetivos, definiendo contenidos artísticos y dirigiendo diversas producciones, por lo que su nuevo cargo la encuentra consustanciada con el desarrollo de la institución donde, según afirmó ayer a LV5 Radio Sarmiento, no realizará cambios estructurales al menos este año. Sin embargo, está claro que el escenario cruzado por la pandemia del Covid-19 y la correspondiente paralización de actividades culturales presenciales imponen un verdadero reto. "Sí, asumir la dirección del Teatro es un desafío en sí mismo y a su vez en un contexto muy complicado", dijo Moreno a DIARIO DE CUYO.


- ¿Cómo hace el TB para remontar esta situación que lo afecta profundamente?


- La verdad es que teníamos una hermosa temporada armada para compartir con la comunidad y a raíz de la pandemia ni siquiera pudimos hacer el inicio. Lo que estamos trabajando ahora para el 2020/21 es básicamente redefinir el plan de acción y reestructurar las actividades en base al aislamiento obligatorio. Estamos planificando cómo será la vuelta paulatina una vez que haya pasado la pandemia. Esto va a significar, y no sólo para el teatro sino para todos aquellos eventos que tienen que ver con personas que comparten un espacio físico, implementar medidas que se deberán llevar adelante para que sean espacios seguros. 


- En cuanto a la cartelera, al ser una crisis global, ¿el punto más complejo son los números internacionales?


- Definitivamente. Tenemos escenarios locales, nacionales e internacionales. A nivel internacional, mediante reuniones virtuales que tenemos e información que vamos cruzando con teatros de Latinoamérica -ya que el TB es parte de Ópera Latinoamérica-, estamos viendo todos cómo compartir buenas prácticas y pensando en conjunto cómo serán los tiempos que se vienen. Y en ese aspecto, uno de los puntos importantes es justamente el de los artistas invitados del exterior, porque va a ser una de las últimas puertas que se van a poder abrir. Así es que el foco estará puesto más en el quehacer artístico nacional; y las planificaciones más a largo plazo serán con las personas o compañías que tienen que movilizarse de otros países, porque todo lo que tenga que ver con intercambio internacional se va a ver afectado cien por ciento, en todo el mundo. Vamos a tener que encontrar soluciones para que no sea sólo presencial, buscar alternativas y ese es nuestro desafío hoy. 


- Y en el escenario local ¿la producción sanjuanina es suficiente para proveer al TB?


- San Juan tiene un desarrollo artístico muy importante, y desde la inauguración del Teatro se han abierto otros ámbitos y posibilidades artísticas. Desde ahí, lo que va a ir sucediendo es que vamos a ir pensando, buscando y planificando acciones que vinculen, como siempre, a los artistas sanjuaninos. El Teatro siempre los ha tenido presentes en el escenario, desde la misma inauguración con Carmina Burana... 

"Lo que estamos trabajando ahora para el 2020/21 es básicamente redefinir el plan de acción y reestructurar las actividades en base al aislamiento obligatorio".

- ¿Pero se profundizará en este contexto?


- La planificación para el 2021 tiene que ver con poder sostener de alguna manera todos aquellos espectáculos que puedan sostenerse. Ese es el primer objetivo, hacer una especie de traslado del 2020 al 2021 en las situaciones más similares. En algunos casos se podrá hacer, en otros no y se deberán buscar alternativas. 


- Mientras tanto, han lanzado convocatorias vía internet... 


- Sí, por un lado lanzamos una primera iniciativa con el fin de apoyar, promover y fomentar a las industrias creativas y culturales, especialmente en las artes escénicas, que se llama "En escena virtual'; para que sigan haciendo actividades y trabajando en formatos distintos. Y luego se irán sumando otras iniciativas mientras vemos cómo vamos haciendo la salida de la pandemia. 


- ¿Esta necesidad, casi obligación de buscar alternativas a lo presencial, complica la planificación?


- En realidad lo que sucedió en cuanto a compartir contenidos desde las plataformas digitales es que se aceleraron los pasos, porque el Teatro ya hace un par de años empezó a indagar en esto y lo hemos concretado, por ejemplo, con la plataforma My opera player. Dentro de la planificación estratégica que teníamos con Eduardo a diez años estaba previsto desarrollar contenidos para compartir a nivel mundial desde plataformas -como lo hacen el Teatro Real de Madrid, el Royal Opera House o el Metropolitan Opera, por ejemplo- que le dieran más visibililidad al Bicentenario. Nosotros entendíamos que el Teatro debía buscar eso, lo que sucede hoy es que por la pandemia debemos acelerar ese proceso. 


 - Supongamos que podemos volver a la normalidad ¿Cuál será el faro de tu gestión?


- Con Eduardo hemos trabajado desde los primeros pasos en una visión y estrategias conjuntas, con lo cual mi dirección tiene que ver con afianzar toda esa primera etapa de la puesta en marcha que él condujo, con seguir trabajando en el mismo sentido. En esta segunda etapa que ya habíamos previsto sin saber los cambios que iban a venir, hablamos de profundización. Es una etapa de consolidación del Teatro como polo artístico cultural que simplemente coincide con el cambio de gestión en la conducción general del Teatro. 



MiniBío



Silvana Moreno es Magister en Arte de la Universidad de Wesleyan (EEUU), en Dirección y Gestión de Recursos Humanos del Real Centro Universitario Escorial de la Universidad Complutense de Madrid y en Gestión Cultural de la Universidad Nacional de Córdoba. Programador Universitario de la UNSJ. Coreógrafa y profesora de danza clásica y contemporánea. Becaria Fulbright-FNA 1996/1998. Directora de Arte y Oficios de la Secretaría de Cultura.