La figura del Libertador de América se repite. Las situaciones de batalla también, pero ninguna es igual a la otra y todas suman a la gran imagen del general José de San Martín y su epopeya libertadora. Desde hoy en el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson se podrá visitar la muestra conmemorativa en homenaje a los 200 años del Cruce de los Andes.  


El curador de esta muestra -gestionada y armada por el museo local desde la investigación hasta la logística para traer las obras-, el historiador Roberto Amigo, pone luz sobre algunas de las piezas, describiendo su importancia. 


Amigo destaca que se haga una exposición de este tipo en San Juan "el territorio por donde pasó la principal columna" del ejército de San Martín. "No se hace una muestra sobre San Martín tal como esta desde 1971, salvo una que hubo en los 90 pero no con la densidad iconográfica de ésta", comentó a DIARIO DE CUYO el curador, al referirse a la exhibición que tiene más de 50 obras históricas, que muestran la "iconografía temprana de San Martín y la representación del Cruce de los Andes en la pintura argentina del siglo XIX", y algunas de la primera mitad del siglo XX.  


"Es un placer enorme que regrese a Cuyo, ya que no estaba desde 1820, el retrato que San Martín destinó a la provincia, que le mandó a Ignacio de la Roza porque estaba a cargo de la administración", comentó Amigo sobre el retrato que pintó el artista de nacionalidad peruana José Gil de Castro (ver recuadro), que en realidad fueron dos similares, ya que el otro lo mandó a Mendoza. También destacó otro retrato, del mismo autor, encargado por el gobierno de Coquimbo en honor al general.  


Otras de las joyas que vienen, "son dos litografías del Cruce de lo Andes, una coloreada y otra sin colorear hechas en 1850, por Duran", dice y también recomienda "la sombra de San Martín, una obra tardía de 1881, de Balerini, donde la sombra del San Martín muerto mira lo que pasó con su América". 


También estarán expuestos algunos objetos que usó San Martín en su travesía cordillerana, que fueron cedidos en préstamo por el Museo Histórico Nacional. "Viene un catalejo, los chifles de San Martín, una frazada cuyana; son objetos que nos hablan de San Martín vinculado a la región", dice el curador sobre los elementos que fueron cedidos por al museo porteño por descendientes directos del Padre de la Patria.   
 

El dato 

Exposición el Cruce de los Andes. Sala 1 y 2. Apertura hoy a las 20,30. Museo Franklin Rawson. Gratis.  

 

Mariano Arias y Marcos Carrizo 

Montaje. Roberto Amigo, curador de la muestra, llegó hace un par de días para el montaje de la exposición.
El retrato de San Martín de Roig Matons que habitualmente está en el Salón Cruce de los Andes del Centro Cívico.

 

Una tabaquera y el catalejo usados por el Libertador.

RECUADRO 


Retratos públicos 
 
San Martín encargó su retrato a Gil de Castro (foto) para enviárselo a José Ignacio de la Roza. "Muchos de estos retratos se usaban en las fiestas públicas, de celebración de batallas", explica Roberto Amigo, y agrega que en el caso de San Martín, que no tenía cargo de estado, eran más "conmemorativos, que festejaban al héroe militar, un larga tradición del siglo XVIII que continuó en el siglo XIX", dice, pero analiza que pudo haber tenido carácter público por ciertos detalles que agrega el artista. A raíz de las disputas políticas en 1820, el cuadro terminó en Buenos Aires otra vez y en manos de Roca más tarde, quien lo donó al Museo Histórico Nacional, que ahora lo prestó para la exposición sanjuanina.

 
Además podrá verse un grabado en cobre de Manuel Nuñez de Ibarra, con el que la Asamblea de Buenos Aires propuso en 1820 hacer una lámina para distribuirla en las capitales de provincias y que fuera colocada solemnemente en las salas capitulares.