"Parecemos Las Spice girls sanjuaninas", bromeaba una de las chicas mientras hacían la sesión de fotos para la nota. Bien podrían serlo, pero estas cuatro sanjuaninas son solistas, cada una tiene un estilo y sabe lo que quiere.

Martina Flores, Pao Médard, Valentina Posleman y Candelaria Mallea llegaron a la música por distintos caminos y ahora buscan uno propio. Tienen entre 20 y 25 años, cantan en bares y restaurantes; en eventos privados o a beneficio. 

Paola Médard estudió danzas clásicas desde los 4 años, y siendo adolescente además comenzó a cantar. Estudió un año Comedia musical en la Fundación Boca en Buenos Aires; después se unió a un coro Gospel.

"Fui encontrando mi estilo, lo que realmente me gusta", dice. Hace unos cinco meses que volvió a instalarse en San Juan, se unió a una banda y comenzó con algunas tocadas. Canta covers de rock, aunque el soul es lo que más le atrae.

Pao asegura que tuvo la suerte de que se le abrieron muchas puertas. De igual manera este año comenzará el profesorado de Inglés en la Facultad de Filosofía, porque cree que "vivir de ser artista es complicado".

Valentina Pósleman, tiene 25 años y se recibió de médica el año pasado. Viene de familia de músicos -su papá es Marcelo Pósleman del grupo Vinilómanos- y canta desde niña. Recién a los 17 se animó a cantar en público y logró hacer su carrera sin dejar el canto.

"Claro que no todo el que viene de familia de músicos sale músico, pero tuvo que ver la influencia, sobre todo de mi papá", dice la joven que canta covers de rock y jazz en inglés.

"Es medio difícil cuando cantás en restaurantes, porque la gente va a comer y a hacer la suya pero en general he tenido buena respuesta", comentó Valentina, quien confiesa que es complicado "entrar en el ambiente".

Las claves son "ser ser bastante insistente, ayuda tener un material para mostrar, pero lamentablemente ayuda tener un contacto o gente conocida", dice. 

Martina Flores (20) también ha estado rodeada de músicos desde niña. Hija de José Daniel "Yeidi" Flores, músico conocido en su época y sobrina del tecladista y arreglador Lucio Flores. "Yo era la mascota del estudio de grabación", dice.

"Crecí en una casa donde se escuchaba música, se hacía música, se compartía con músicos. Me divertía en ese mundo, no lo entendía pero me despertaba cosas".

De niña hizo comedia musical y estudió guitarra hasta que a los 14 -después de empezar a estudiar teatro para desinhibirse- cantó por primera vez en un bar. Probó estudiando teatro en Mendoza, pero la música tiró más.

De nuevo en San Juan, dice que "empezó de cero". Volvió a los bares, pero también grabó y subió a plataformas digitales sus propias canciones.

"Este año pasaron cosas re lindas. En el Festival de la música de Capital fuimos seleccionados (con su banda) para tocar antes de Kevin Johansen y también tocamos en La Navidad con todos de la Legislatura. Fue heavy eso, ¡6 mil personas!". Para ella el canto es su elección de vida: "No hay otro plan", dice, porque además asegura que se puede vivir de la música.

 Martina, al igual que las otras chicas, cree que el ambiente musical "no es igual para los hombres que para las mujeres, por ejemplo cuando canto me pongo ropa suelta, porque quiero que escuchen lo que canto y no que me miren las piernas", opinó. 

Candelaria es otra de las más jóvenes. Tiene 20 y estudia Artes Visuales en la UNSJ. A los 16 comenzó a hacer algunas actuaciones en bares, pero al tiempo dejó porque le costaba mucho estar frente al público.

"Sufría mucho de pánico escénico, se me hacía un nudo en el estomago, me costó. Pero ahora lo afronto de otra manera", dice Cande que pese a todo siguió cantando. "Me gustaría tocar en un lugar que me quieran escuchar.

No importa el espacio físico, sino que la gente aprecie lo que uno hace. En los bares, la gente por ahí quiere ir a cenar y no a escuchar", analizó Candelaria que junto a Martina, Valentina y Paola son parte de una nueva camada de artistas locales, sangre joven en busca de oportunidades. Ya sea como hobby o un modo de vida, se siente el aire fresco.

 

Quiénes son

Pao Médard/22 años
Covers de pop internacional soul.
 

Martina Flores/20 años
Covers de rock, soul. Temas propios pop-rock-folk.
 

Valentina Pósleman/25 años
Covers jazz y rock en inglés de los 60 al 90.
 

Candelaria Mallea/20 años
Covers de blues, jazz en inglés.