San Juan es cuna de grandes bailarines folclóricos, que han sabido representar la tradición dancística provincial y nacional de la mejor manera, en grandes escenarios foráneos y también en su propia tierra. En ballets, academias, grupos o de manera individual, cultivan día a día esta pasión y compromiso, que el 13 de septiembre se reconoce especialmente.
Este día Argentina celebra el Día del bailarín folclórico, una efeméride que revaloriza la entrega y esfuerzo diario de aquellos artistas que mantienen vivos los ritmos autóctonos, llevando la identidad cultural y las tradiciones populares a cada rincón del territorio.
El legado de "El Chúcaro"
La elección de este día no es casual: rinde homenaje al virtuoso coreógrafo y maestro cordobés Santiago Ayala, célebremente recordado como "El Chúcaro", quien falleció el 13 de septiembre de 1994 a los 75 años. Nacido en el tradicional barrio de San Vicente, en la capital cordobesa, Ayala transformó drásticamente el rumbo de la danza nativa, elevando su estética y logrando que los bailes del campo argentino deslumbraran en las salas teatrales más exigentes.
Entre los momentos cumbre de su trayectoria destaca la fundación del Ballet Folclórico Nacional, junto a Norma Viola, en 1986 y que debutó el 9 de julio de 1990, en el Teatro Colon de la ciudad de Buenos Aires.
La iniciativa institucional de recordarlo nació formalmente en 1998 a partir de un proyecto presentado por el entonces senador Carlos De la Rosa, con el propósito de inmortalizar la impronta del gran artista.
Hoy, la conmemoración va mucho más allá del tributo a una figura fundamental. Constituye un reconocimiento a cada bailarín y bailarina que en zapateos, zarandeos y pañuelos al aire perpetúa la memoria colectiva, garantizando que el alma del pueblo siga bailando.