Desregulación editorial: en San Juan la comunidad literaria advierte que la derogación de la Ley del Libro amenaza al sector y su existencia

Por medio de un escrito que se compartió en redes sociales, alertaron sobre el impacto negativo que tendría la desregulación editorial en el sector, sobre todo en las pequeñas editoriales y librerías independientes.

El debate nacional sobre una eventual derogación de la Ley 25.542 apuntando a la desregulación editorial encontró una respuesta inmediata en San Juan. Escritores, investigadores, editoriales y librerías de la provincia difundieron un manifiesto conjunto en el que expresan su "profunda preocupación" y su rechazo a cualquier iniciativa que elimine o debilite la normativa que regula el precio de los libros en Argentina.

En el texto, los referentes culturales sanjuaninos sostienen que la modificación del régimen vigente no solo afectaría la actividad comercial de las librerías independientes, sino que también pondría en riesgo la producción literaria local, la diversidad editorial y miles de puestos de trabajo vinculados a la industria del libro. “Detrás de cada libro editado en nuestra provincia hay escritores, correctores, diseñadores gráficos, ilustradores, imprentas locales y libreros”, destacaron.

Para el sector, la Ley del Libro representa una herramienta clave para sostener un mercado equilibrado, especialmente en provincias alejadas de los grandes centros editoriales. Así, el precio único evita prácticas comerciales que podrían dejar fuera de competencia a las librerías de menor escala frente a grandes cadenas, supermercados o plataformas de venta. Sobre este punto destacaron en el documento: “Sin librerías de barrio o de gestión cultural, los autores de San Juan perdemos los canales principales donde se exhiben, recomiendan y venden nuestras obras”.

La desregulación editorial y el impacto en la producción cultural sanjuanina

Uno de los principales argumentos del sector es que la eventual desregulación profundizaría las dificultades que ya enfrentan quienes producen y distribuyen libros desde el interior del país.

“Destruir la regulación actual significa ahogar a las editoriales independientes y artesanales de San Juan, que son las únicas que rescatan nuestra memoria colectiva, nuestra poesía originaria y nuestras investigaciones regionales”, advirtieron. Los escritores remarcan que publicar desde San Juan implica afrontar mayores costos logísticos y de distribución, una realidad que, sostienen, volvería aún más vulnerable a las editoriales independientes y artesanales de la provincia.

Además, sostienen que el libro trasciende su condición de producto comercial y constituye un bien cultural que transmite identidad, patrimonio e historia. En ese sentido, mencionan el legado de Domingo Faustino Sarmiento y la necesidad de garantizar el acceso a la lectura en todo el territorio provincial, incluyendo departamentos alejados como Jáchal, Iglesia y Calingasta.

El pronunciamiento también pone el foco en el impacto económico que podría generar una reforma de estas características. Los firmantes recuerdan que detrás de cada libro participan escritores, correctores, diseñadores, ilustradores, imprentas y libreros, por lo que advierten que una mayor concentración del mercado afectaría el empleo en las industrias culturales.

"Defender la Ley del Libro es defender la bibliodiversidad, el federalismo y el derecho humano a la cultura. Por todo lo expuesto, los escritores de San Juan nos declaramos en estado de alerta y movilización. Exigimos a nuestros representantes en el Congreso de la Nación que defiendan el patrimonio cultural de la provincia y voten en contra de cualquier intento de desregulación del mercado editorial", finaliza el manifiesto compartido en redes sociales por distintos actores del sector local.

Qué se sabe del proyecto de desregulación editorial que impulsa el Gobierno nacional

El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, trabaja en un anteproyecto que propone derogar la Ley 25.542, vigente desde 2001.

La normativa establece que cada editor fija un precio único para sus libros y que ese valor debe respetarse en toda la cadena comercial. Solo contempla excepciones específicas, como ferias del libro o compras realizadas por organismos públicos.

Desde el Gobierno nacional sostienen que eliminar ese esquema permitiría una mayor competencia entre librerías, grandes cadenas y plataformas digitales, habilitando promociones y descuentos con el objetivo de reducir los precios para los lectores. Sin embargo, librerías independientes, editoriales y organizaciones del sector advierten que esa competencia beneficiaría principalmente a los grandes actores del mercado, generando el cierre de pequeños comercios y una menor diversidad de títulos disponibles, especialmente de autores regionales y editoriales independientes.

Mientras el proyecto continúa en elaboración y aún no fue presentado formalmente, el pronunciamiento de los escritores sanjuaninos se suma a las voces que buscan mantener vigente una ley que consideran fundamental para proteger el federalismo cultural y la producción editorial del interior del país.

LAS MAS LEIDAS