El carismático conductor y actor sanjuanino, Darío Barassi, volvió a revolucionar las redes sociales con una publicación cargada de sentimiento y pertenencia local. El motivo no fue un nuevo proyecto televisivo, sino una fecha que cala hondo en su historia personal: el 25° aniversario de su egreso del Colegio Central Universitario Mariano Moreno (CCU).
Con su característico humor, Barassi advirtió a sus seguidores que el posteo incluía un "combo de fotos virgo poderosas" de su adolescencia, pero rápidamente el tono giró hacia la gratitud. "A mí ese colegio, esos maestros y ese grupo humano me marcaron para siempre", confesó el humorista al referirse a la institución dependiente de la UNSJ.
Un ingreso con "celos e incertidumbre"
En su relato, Darío recordó los nervios del examen de ingreso, un hito para miles de estudiantes sanjuaninos que aspiran a los colegios preuniversitarios. "Colegio de élite intelectual. Rendimos miles para entrar, solo lo lograban 130 alumnos", detalló.
Barassi revivió el momento en que se publicaron los resultados, entre el temor de quedar afuera y la alegría por sus amigos: "Un amigo entró primero; yo abrazando, pero con un nivel de celos e incertidumbre letales, hasta que apareció ese bendito Pacheco Barassi en la lista. El examen de matemática había sido letal, zafé de pedo".
La marca del Central: "Refugio y bandera"
Para el conductor, el Central Universitario no fue solo una etapa académica, sino la base de su formación crítica. Destacó que en sus aulas entendió que "la memoria de nada sirve sin la interpretación, la curiosidad y la capacidad de defender una mirada propia".
Además de lo intelectual, Barassi hizo hincapié en el lazo inquebrantable de la camada. "El Central me dio hermanos para toda la vida. Los que entraron saltando en mi casorio y también los que estuvieron en el velorio de mi vieja", escribió conmovido, definiendo el hecho de ser egresado del CCU como un "refugio y bandera".
Finalmente, el actor brindó a la distancia por sus compañeros de las distintas orientaciones —desde los "nerds" de física hasta los "hippies" de arte—, celebrando una historia que, según sus propias palabras, todavía se sigue escribiendo: "Nadie quiere que termine porque es espectacular ser parte de este grupo humano".