Susana Giménez protagonizó recientemente una extensa jornada de rodaje publicitario en una casona de San Isidro, donde se la vio en traje de baño para una campaña que refuerza su imagen como figura de marca más allá del formato clásico de televisión.
El material, filtrado en redes sociales, generó una ola de reacciones: muchos usuarios elogiaron la figura de Susana a sus 82 años y celebraron su vigencia, mientras otros mostraron sorpresa por la apuesta estética y la energía de la diva.
image
En paralelo, Graciela Alfano eligió responder desde un ángulo muy polémico. En sus historias de Instagram, compartió una foto comparativa: a la izquierda, una mujer en bikini con volados y sombrero; a la derecha, Susana en un enterizo negro con cinturón dorado y gafas oscuras, look del rodaje reciente. Alfano sumó un mensaje directo: “Su, este modelito con volados te hubiera quedado mejor. Si yo fuera vos, también me odiaría”, acompañado de emojis y la etiqueta “Para las envidiosas”.
Además, musicalizó la publicación con el tema “Para las envidiosas” y subió un video propio en bikini verde con detalles claros, posando frente al mar y luciendo gafas espejadas. La secuencia, acompañada por la frase “La que puede, puede!” y un emoji risueño, utilizó como banda sonora la canción de La Perversa y Sammy The Greatest, reforzando el tono provocador y competitivo de su respuesta.
image
La comparación y el cruce de publicaciones encendieron el debate en redes. Mientras Alfano buscó posicionar su imagen y desafiar a la diva de los teléfonos, la audiencia continuó discutiendo sobre cuerpos, edad, rivalidades históricas y el lugar de las mujeres maduras en el espectáculo argentino. La viralización de ambas figuras instaló nuevamente el tema en la agenda mediática, sumando un nuevo capítulo a la saga de competencia y exposición entre dos de las personalidades más emblemáticas del show local.
Esta no es la primera vez que Susana y Graciela protagonizan un cruce mediático. Meses atrás, ambas divas mantuvieron un duro ida y vuelta en el que sacaron a relucir episodios de su pasado y se acusaron mutuamente de distintas situaciones. El conflicto escaló hasta el punto de que Alfano terminó responsabilizando a Giménez por una enfermedad que padeció.
En ese momento, Alfano relató públicamente: “Si hay algo espantoso, es el herpes zóster. Todos los que tuvimos varicela lo tenemos acá atrás, en un ganglio que se despierta cuando el sistema inmunológico baja. Así que en esta oportunidad —en otra oportunidad me dio en el cuerpo, bastante más tolerable— esto fue en la cara, en los nervios faciales, auditivo, ocular, fue realmente lo peor”, explicó, recordando noches interminables y molestias punzantes.
Las duras palabras de Graciela Alfano a Susana Giménez
La exvedette detalló cómo el conflicto con Susana la afectó anímicamente: “Ya estoy saliendo, es un dolor espantoso, pero por suerte estoy saliendo. Lo que saqué como conclusión es que yo dejé... ustedes saben que hubo un episodio ahí con una mujer muy famosa, qué sé yo, ya... olvidable”, dijo, refiriéndose sin nombrarla a la diva de los teléfonos.
Alfano continuó: “Para mucha gente debe haber sido hasta gracioso escucharla, pero a mí me dolió, a mis nietas les dolió, les valió una burla en el colegio, van al jardín de infantes. Y todo eso a mí me bajó la energía, tuve que contestar a cinco millones de programas sin comerla ni beberla, sin haber hecho nada. Estas cosas dañan”.
Con un tono de reclamo, cerró: “No podemos tolerar ni validar la violencia, se llame como se llame. No es gracioso y tenemos que poner un punto final si queremos avanzar como sociedad”. Y concluyó con una frase tajante: “Con Susana no quedó nada pendiente, no me importa y no me importará jamás”.
Este trasfondo de tensiones y reproches personales le da un contexto adicional al reciente cruce digital, mostrando que la rivalidad entre ambas figuras no solo se limita a la competencia estética, sino que tiene raíces profundas y episodios de alto voltaje emocional.