La tensión en la casa de Gran Hermano Generación Dorada aumentó cuando Brian Sarmiento, exfutbolista, rompió en llanto al descubrir que el almuerzo preparado por Andrea del Boca contenía comino, un ingrediente que, según él, le provoca malestar. Sarmiento expresó entre sollozos que creía que la actriz había actuado “a propósito” y se dirigió al confesionario para desahogarse.
El exjugador se quebró tras recibir su plato porque identificó el comino en la comida. Ya había advertido al inicio de la semana que esa especia le hacía mal y había pedido evitarla. Al notar que en el guiso estaba incluida se sintió pasado por alto por la actriz y la responsabilizó por su malestar durante el almuerzo del lunes 2 de marzo.
El episodio se sumó a otras dificultades recientes en torno al manejo de la cocina en la casa. Al recibir el plato, Sarmiento afirmó: “Lo hizo a propósito, fue lo primero que le dije. Me cae mal y lo hizo a propósito”. Su reacción reflejó su percepción de haber sido ignorado, pues sostenía que su intolerancia al comino ya era conocida.
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El papel de Andrea del Boca y el condimento polémico
Andrea del Boca, encargada habitual de la cocina, preparó el guiso tradicional para ese almuerzo. Sarmiento indicó que había comunicado desde el inicio de la semana que el comino le hacía mal, y por eso se sintió afectado al probar el plato.
Al ser consultada por lo ocurrido, Del Boca restó importancia al conflicto. Consideró que las diferencias entre quienes comparten la casa reflejan dificultades de algunos para adaptarse, en referencia a las quejas relacionadas con los ingredientes y la convivencia.
La discusión por la comida activó la intervención de otros integrantes de la casa de Gran Hermano. Solange Abraham preparó una alternativa con lentejas y choclo para quienes no consumen carne, y Yanina Zilli entregó ese plato específicamente a Sarmiento.
El incidente incrementó la tensión interna, en un contexto marcado por las discrepancias en torno a las preferencias alimentarias —incluido el vegetarianismo— y la gestión compartida de la cocina. Estas diferencias quedaron más expuestas luego del desencuentro generado por un solo condimento.
El desenlace del episodio mostró que el clima de convivencia sigue resintiéndose por gestos cotidianos y respuestas emocionales. La situación actual revela que los pequeños conflictos todavía profundizan las divisiones dentro del juego.