Buenos Aires, 7 de julio.- Es chiquito, blanco y de orejas marrones. Siempre está con la lengua afuera y muy pocos apostarían a que Cooper esté considerado como uno de los perros más inteligentes del mundo. Su dueña descubrió que podía hacer trucos desde que era un recién nacido y subió videos a YouTube. Y de a poco se está convirtiendo en una celebridad perruna en la red social.
El perro, de raza Shih Tzu, puede ordenar los juguetes por color y tamaño. También puede hacer pequeños cálculos con golosinas, reconocer números y resolver problemas matemáticos simples. Cuando su dueña, Kirsty Forrester, descubrió el talento de su mascota no dudó y lo llevó a una escuela de entrenamiento y allí le dijeron que Cooper tenía la inteligencia de un nene de dos años.