Hombres de la milicia islamista Basij dejaron ayer al menos un muerto y varios heridos al disparar contra manifestantes que atacaron su edificio mientras protestaban por el resultado de las elecciones en Irán, que dicen fueron robadas por el presidente Mahmoud Ahmadinejad.

Un fotógrafo iraní, entre otros testigos, contaron sobre el tiroteo, que ocurrió durante una manifestación de decenas de miles de personas en apoyo al candidato opositor Mirhossein Mousavi, quien denunció irregularidades en el resultado de los comicios. Disparos fueron escuchados en tres distritos del norte de Teherán, dijeron residentes.

Miembros de las fuerzas de seguridad iraníes hasta ahora habían disparado sólo al aire durante los dos días de los disturbios más violentos en la capital desde la Revolución Islámica de 1979, y han usado bastones para reprimir a los manifestantes que han respondido a los policías lanzándole piedras.