Estados Unidos lanzó el primer bombardeo unilateral directo contra el régimen sirio desde el comienzo de la guerra civil, ataque que fue defendido ayer por norteamericanos ante las Naciones Unidas.
En tanto, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, calificó de agresión con un pretexto inventado el bombardeo de EEUU contra una base aérea siria. Advirtió que eso daña las relaciones ruso-estadounidenses.

La súbita intervención de Estados Unidos (EEUU) en una guerra civil que lleva seis años, ha sido interpretada por el gobierno ruso de Vladimir Putin, aliado del dictador sirio Bashar Al Asad, como una ‘agresión a un Estado soberano‘. Putin (considerado el puntal de la victoria electoral del presidente de EEUU, Donald Trump, en 2016) debe sopesar ahora hacia qué extremo inclinarse, según analistas.

Fuerzas militares de EEUU lanzaron casi 60 misiles crucero contra un aeródromo de la Fuerza Aérea siria. El ataque contra la base aérea de Shayrat, en la ciudad siria de Homs, dejó al menos 15 muertos, según el Ejército sirio y medios periodísticos.
Al menos nueve civiles, entre ellos cuatro chicos, y seis soldados murieron en el bombardeo a la base aérea siria, ocurrido el jueves pasado.

Eso supone el primer ataque directo estadounidense contra el Gobierno del presidente Bachar Al Asad desde que comenzó la guerra civil hace seis años en ese país árabe.

‘Estamos preparados para hacer más, pero esperamos que no sea necesario‘, dijo ayer la embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, ante el Consejo de Seguridad. ‘Nuestro Ejército destruyó la base aérea desde la que se llevó a cabo el ataque químico de esta semana. Estábamos justificados para hacerlo‘, subrayó.

Según el gobierno de EEUU, el bombardeo del jueves fue en represalia a un supuesto ataque con armas químicas esta semana en Siria, que Washington atribuyó al gobierno sirio. ‘Asegurarse de que Al Asad sepa que cuando comete atrocidades pagará un precio‘, dijo el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, aludiendo al supuesto ataque químico del martes en la localidad siria de Khan Shaykhun.

Las fuerzas militares estadounidenses lanzaron 59 misiles de crucero desde dos de sus buques militares ubicados en el Mediterráneo contra la base de Shayrat, desde la que el gobierno estadounidense estima que partieron las aeronaves que lanzaron las armas químicas que acabaron el pasado martes con la vida de más de 80 civiles, incluyendo 27 niños. Médicos Sin Fronteras informó que atendieron pacientes con síntomas compatibles con la exposición a gas sarín.

Casi treinta niños muertos

Al menos 84 personas, entre ellas 27 niños, murieron y otras 546 resultaron heridas en el presunto ataque químico de esta semana en una localidad del norte de Siria, informaron ayer los organismos de Naciones Unidas para la salud y la infancia.

‘A fecha del jueves, habían fallecido 84 personas y 546 resultaron heridas en Idleb‘, señaló el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tarik Jasarevic, sobre el ataque del martes pasado contra la localidad siria de Khan Shaykhun, en la provincia de Idleb.

El portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Christoph Boulierac, sostuvo que de los fallecidos al menos 27 eran niños. 74 pacientes fueron trasladados a Turquía, de los que 34 mostraron ‘síntomas consistentes con una exposición a químicos tóxicos y otros 40 fueron tratados de heridas diversas y otras enfermedades‘, explicó el vocero de la OMS.

Una de esas personas murió, otra se encuentra grave y el estado de otra es moderado, pero la mayoría de los pacientes están bien y pueden recibir el alta, recalcó. Jasarevic explicó que la OMS trabaja con sus socios en la provincia de Idleb para proporcionar las medicinas necesarias, revisar las necesidades sanitarias y asegurar que el personal tenga los conocimientos y los equipamientos médicos suficientes para responder a un ataque de este tipo.

Tanto la OMS como Unicef trabajan para llevar antídotos a la región, en concreto atropina, un agente anticolinérgico, dijo, citado por la agencia de noticias EFE. La organización sanitaria aclaró que no tuvo ‘absolutamente ningún papel en las autopsias efectuadas por expertos forenses turcos, ni ha tomado muestras o participado en análisis‘.