9 de septiembre.- Experimentados guía de safari pusieron en riesgo su propia vida para salvar a un elefante que pasó cuatro días atrapado en el lodo. El animal, que estaba al borde de la muerte, pasó casi cien horas sin comida ni agua y con el sol penetrando su gruesa piel. Sin embargo, lograron sacarlo. Pero su salud ya estaba muy afectada, por lo que finalmente debieron sacrificarlo.
La situación se desarrolló en Zimbabue y quien condujo el rescate fue Len Taylor, uno de los que encontraron al pequeño elefante. El guía de Gache Gache se metió en el lodazal para intentar poner una cuerda alrededor del cuerpo del animal arriesgando su propia vida. "Aunque fuera muy joven, era lo suficientemente grande para matarnos. Estaba angustiado y temeroso. Estaba haciendo mucho ruido. Y me golpeó un par de veces", señaló Taylor a DailyMail.
"Me las arreglé para evitar los colmillos, porque si eres golpeado por uno de ellos se rompería tu pierna fácilmente", agregó el guía. "El mayor problema era colocar la cuerda alrededor de su vientre. El barro era tan espeso que no podíamos hacerlo. Entonces decidimos colocarlo alrededor de su cabeza sin ser estrangulado", explicó Taylor.
Al salir del lodazal, el pequeño elefante no tenía fuerzas. Lo dejaron allí y esperaron a que recobrara energía. Volvieron pocos minutos después y al día siguiente, pero la situación no había variado y debieron tomar una decisión drástica.
Ray Townsend, quien también forma parte del staf del lodge Gache Gache explicó que no podía mantenerse en pie y que no podría sobrevivir de esa forma. "Ver a un animal morir deshidratado no es algo de lo que querramos ser testigos. O sacrificarlo. Es una situación triste, pero estamos contentos de que hicimos todo lo posible", añadió.