Las fuerzas de seguridad rusas detuvieron a más de 700 manifestantes que protestaban en Moscú y otras ciudades contra el ataque a Ucrania, según informó una ONG sobre las primeras consecuencias del conflicto en el frente interno.

Según el grupo de seguimiento de protestas OVD-Info, los arrestos se dieron en 51 ciudades y comenzaron poco antes de las 20 (hora local) del jueves. Solo en Moscú fueron más de 719 los arrestados.

Numerosos activistas pidieron a la población en las redes sociales que desafiaran esa orden y tomaran las calles, después de que el presidente ruso, Vladimir Putin lanzara su ofensiva contra Ucrania en las primeras horas del jueves.

Alrededor de 2.000 personas se reunieron en la céntrica plaza Pushkin de Moscú y unas 1.000 en la antigua capital imperial de San Petersburgo, según los periodistas de la AFP.

Los videos de rusos protestando en las calles de múltiples ciudades, incluyendo San Petersburgo y Novosibirsk, surgieron menos de un día después de que el presidente Vladimir Putin ordenó los ataques.

Un video publicado por el medio ruso Novaya Gazeta mostraba a un grupo de personas reunidas en San Petersburgo, algunas de las cuales eran arrastradas por las autoridades. La multitud, de unos 200 manifestantes, coreaba “¡No a la guerra!”, entre otras consignas pacifistas.


Marina Litvinovich, una destacada activista de los derechos humanos con sede en Moscú, que a primera hora del jueves llamó a los rusos a través de las redes sociales a protestar en múltiples ciudades del país, dijo a la agencia Reuters que fue detenida cuando salía de su casa.

El opositor Alexéi Navalni, encarcelado desde enero de 2021, dijo en el tribunal, durante un nuevo proceso que arrancó la semana pasada, rechaza la invasión.

“Esta guerra entre Rusia y Ucrania se está librando para encubrir el robo a los ciudadanos rusos y desviar la atención de los problemas que existen dentro del país, del deterioro de la economía”, dijo según un vídeo publicado por el canal opositor Dojd.