El Congreso unicameral de Perú volvió a desairar hoy los reclamos de miles de ciudadanos en las calles, al rechazar la posibilidad de adelantar a este año las elecciones generales, una idea de algunas fuerzas que buscaba atender un reclamo de la mayoría de la opinión pública como vía para solucionar la crisis política que atraviesa el país, aunque el cuerpo seguirá mañana discutiendo el tema.

El proyecto, que necesitaba para ser aprobado al menos 87 votos, solo consiguió 54 a favor, 68 en contra y dos abstenciones.

Tras un debate de alrededor de cinco horas y decenas de discursos, la iniciativa del fujimorista Hernando Guerra, titular de la Comisión de Constitución, quedó lejos de los votos que necesitaba, aun cuando parte de la jornada de ayer y las horas previas a esta sesión se había buscado el consenso de las otras bancadas.
 

“Necesitamos la paz cuanto antes, el país se desangra”, afirmó Guerra en busca de torcer algunas voluntades en el recinto.

Su iniciativa era compleja: proponía elecciones generales complementarias para diciembre de este año, fin del mandato de la presidenta Dina Boluarte el 30 de abril del 2024 y que el mandatario electo complete el período 2021-26.

Los congresistas en funciones, en tanto, terminarían su representación el 29 de abril del 2024 y los nuevos asumirían también para completar el mandato hasta julio de 2026.

La votación mostró el desorden habitual de un cuerpo en extremo fragmentado: el fujimorista Fuerza Popular votó a favor, igual que Somos Perú; Acción Popular también respaldó, pero el partido sacó un comunicado en el que se desentendió de sus legisladores; Alianza para el Progreso aceptó a medias, porque pretendía que los legisladores también terminan su mandato el próximo diciembre.

La propuesta pretendía ser una alternativa ante el trabado panorama que enfrenta el legislativo, que no logra dar respuesta a los reclamos de casi dos meses de protestas en las calles, bloqueos de rutas, ataques a instituciones públicas y toma de aeropuertos.

El cuerpo rechazó luego, por 52 votos a favor, 58 en contra y dos abstenciones, una cuestión de orden presentada por los congresistas Alejandro Cavero y Adriana Tudela (Avanza País) para que las elecciones complementarias se realicen en abril de 2024, o sea, manteniendo la fecha ya votada pero con mandatos recortados para los electos.

Esta idea buscaba, además, una consulta para que la ciudadanía opine sobre si los sentenciados por terrorismo, secuestro, homicidio clasificado y otros varios delitos podían aspirar a cargos públicos.

Finalmente, una propuesta de Perú Libre, volcada en un dictamen de minoría e impulsada por Jaime Quito, propuso el adelanto de elecciones para este año pero acompañadas de un referendo sobre la necesidad de una Asamblea Constituyente.

Tras algún altercado con el presidente del Congreso, José Williams, de la hasta diciembre bancada oficialista de PL, el jefe del cuerpo dispuso que la sesión siga mañana.

La iniciativa, entonces, se discutirá mañana a las 10 (las 12 de Argentina), aunque difícilmente prospere, porque las bancadas de derecha rechazan abrir la chance de una reforma constitucional.

"Con una mirada electoral no le vamos a dar una propuesta de cambio al país. Tenemos que ir por lo sustancial; el problema en Perú es estructural. Necesitamos grandes cambios y eso lo podemos hacer con un nuevo pacto social. Eso se hace con una asamblea constituyente para una nueva Constitución. Queremos que el Parlamento apruebe la consulta para una asamblea constituyente", señaló el vocero de PL, Flavio Cruz.

PL y los demás bloques de izquierda -algunos escisiones de PL mismo- votaron en contra de todos los proyectos de adelantar elecciones porque pretenden que se consulte al pueblo sobre la eventualidad de modificar la carta magna.

En diciembre, a poco de la destitución de Pedro Castillo y la asunción de Dina Boluarte en su lugar, el Congreso había aprobado anticipar los comicios para abril de 2024, pero la persistencia de las protestas forzó a la mandataria a reclamar otro adelanto.

El Congreso había suspendido anoche por tercera vez, desde el viernes, la sesión para debatir y votar el anticipo, dividido por el interés de las bancadas de izquierdas en condicionar su voto a cambio de un referendo para formar una Asamblea Constituyente.

La decisión del Parlamento de hoy genera expectativa en qué pasos dará el Gobierno, después de que Boluarte reclamara la noche del domingo un adelanto de comicios, y amenazara con impulsar una reforma constitucional.

En su discurso, la jefa del palacio de Pizarro dijo que llamaría a votar el 15 de octubre, con segunda vuelta en diciembre y que los legisladores podrían hacer modificaciones constitucionales “necesarias” hasta el 28 de febrero.

Además, propondría que el próximo Legislativo elegido delegue facultades a la Comisión de Constitución para que haga “una reforma total” de la Constitución de 1993, y que esos cambios sean ratificados vía referendo.

En paralelo a la crisis política, las protestas continuaban el miércoles en varias zonas del país, incluido el centro de Lima; en la región andina del sur del país, con bloqueos de rutas y movilizaciones en Puno, en la región sureste.

La Sutran, el ente supervisor de los servicios de transporte terrestre nacional, registraba 81 puntos con tránsito vehicular interrumpido en seis regiones.

Hubo movilizaciones hoy en Arequipa, Puno, Junín, Huancayo y Cajamarca. En la capital, la Policía detuvo una camioneta que transportaba escudos caseros, según el sitio del diario La República, y detuvo a dos personas.