El presidente de Chile, Sebastián Piñera, decretó el estado de emergencia en la madrugada del sábado en Santiago, tras las fuertes protestas desatadas contra la suba del precio del boleto del subte, que dejaron 308 detenidos y 167 heridos. El mandatario suspendió de esta forma algunos derechos constitucionales y militarizó varias zonas en la capital.

Los incidentes habían comenzado por la mañana en distintas estaciones del subte pero tras la clausura del servicio se trasladaron a las calles. La decisión del mandatario llegó después de que los manifestantes incendiaran el edificio de Enel, la empresa de distribución eléctrica controlada por el mismo grupo empresario que en la Argentina tiene a Edesur.

"Frente a los graves y reiterados ataques y atentados contra las estaciones y las instalaciones del metro de Santiago, contra el orden público y la seguridad ciudadana (...) he decretado estado de emergencia en las provincias de Santiago y Chacabuco, y en las comunas de Puente Alto y San Bernardo, en la Región Metropolitana", dijo el mandatario.

Piñera se presentó ante la prensa en el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo chileno, y explicó que "el objetivo de este estado de emergencia es muy simple pero muy profundo: asegurar el orden público, la tranquilidad de los habitantes de la ciudad de Santiago, proteger los bienes tanto públicos como privados y, por sobre todo, garantizar los derechos de todos", señaló el presidente.

Entre la tarde y la noche las protestas se recrudecieron en Santiago en numerosos puntos del área metropolitana, donde hubo saqueos a locales comerciales e incendios estaciones de metro y algunos autobuses del transporte público.

Qué significa el estado de emergencia

El artículo 42 de la Constitución chilena establece que en caso de estado de emergencia por grave alteración del orden público "las zonas respectivas quedarán bajo la dependencia inmediata del jefe de la defensa nacional que designe el presidente" y asumirá atribuciones y deberes.