Un tiburón ballena fue atrapado ayer por unos pescadores pakistaníes en Karachi, una ciudad costeña bañada por el mar de Arabia. El impactante animal fue hallado muerto por un grupo de hombres que no dudaron en capturarlo para sacarle provecho.
Ante el extraño acontecimiento, los medios paquistaníes retransmitieron imágenes de una multitud curiosa que se agolpó en el puerto para ver cómo sacaban del agua al pesado animal.
El dueño de la piscifactoría de Charai, donde se encuentra el tiburón, no mostró demasiada pena por el pez y lo vendió por 1,7
millones de rupias (18.755 dólares), unas 20 veces más de lo que esperaba obtener en un principio.

