Irán y seis grandes potencias (EEUU, Francia, Rusia, Reino Unido, China y Alemania) alcanzaron ayer un acuerdo y pusieron fin a más de una década de negociaciones intermitentes con un pacto que podría transformar Oriente Medio. El tratado entrará en vigor dentro de 90 días una vez adoptada la resolución del Consejo de la ONU.
En virtud del acuerdo, las sanciones impuestas por EEUU, la Unión Europea y Naciones Unidas serían levantadas a cambio de que Irán acepte reducciones de largo plazo de su programa nuclear, que Occidente sospechaba que tenía como objetivo crear una bomba atómica.
El director del OIEA de la ONU, Yukiya Amano, señaló que el objetivo es presentar una evaluación definitiva sobre el programa atómico iraní y sus posibles dimensiones militares a partir del 15 de diciembre de este año. Según se detalló, la cifra de centrifugadoras para enriquecer uranio debe reducirse de 19.000 a 6.100 y el país tiene que bajar la cantidad de uranio poco enriquecido de los actuales 10.000 a 300 kilos. Asimismo, deberá permitir controles estrictos e intensos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Como contrapartida, se levantarán las limitaciones a los bancos y el embargo petrolero de la UE, con lo que el país podrá vender mucho más crudo que en la actualidad, y le serán descongeladas cuentas en las que Irán tiene al menos 100.000 millones de dólares, lo que servirá para paliar la grave crisis económica que sufre desde hace años la nación persa.
Ahora, el Congreso estadounidense tiene que aprobar el texto, pero el presidente Barack Obama advirtió que vetará cualquier ley que frene el acuerdo. Desde la Casa Blanca, Obama dijo que el acuerdo alcanzado ‘no está basado en la confianza, sino en la verificación‘, y que habrá ‘consecuencias reales’ si resulta violado. ‘Si Irán viola el acuerdo, todas las sanciones serán reanudadas y habrá serias consecuencias’, agregó el mandatario. Y destacó que ‘tras dos décadas de negociaciones, EEUU, junto con nuestros aliados internacionales, logró algo que años de hostilidad no consiguieron: un acuerdo integral a largo plazo con Irán que evitará que consiga un arma nuclear’. El presidente de Irán, Hasan Rohani, destacó que se abre ‘una nueva relación’ de la República Islámica con el mundo.
El acuerdo constituye un éxito diplomático de gran magnitud en un momento de numerosos conflictos en el mundo. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el acuerdo como un ‘gran error de proporciones históricas’. ‘Irán obtendrá una lotería, una bonanza en dinero de cientos de miles de millones de dólares, que le permitirán seguir con su agresión y terror en la región y el mundo‘, sostuvo.