Los venezolanos votaban anoche para renovar su parlamento en unas elecciones en las que, por primera vez en 16 años de ‘chavismo‘, la oposición llegó como favorita en las encuestas para tomar el control de la Asamblea Nacional.
Los venezolanos votaban anoche para renovar su parlamento en unas elecciones en las que, por primera vez en 16 años de ‘chavismo‘, la oposición llegó como favorita en las encuestas para tomar el control de la Asamblea Nacional.
De ganar, la coalición de partidos opositores podría cambiar leyes orgánicas, vetar ministros y, entre otras facultades, modificar la constitución de los poderes públicos, hoy en manos de los partidarios del presidente Nicolás Maduro.
Muchos de los 19,5 millones de venezolanos habilitados para votar acudieron desde temprano a los centros de sufragio en momentos en que el país miembro de la OPEP sufre una tenaz escasez de bienes básicos, alta inflación y recesión económica.
En medio de una gran incertidumbre y miedo al fraude, el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) extendió una hora, hasta las 19 (las 20.30 en la Argentina), las elecciones. Por eso, se esperaba que el escrutino arrojara algún resultado certero pasada la medianoche de Caracas.
El cierre de los centros de votación estaba previsto para las 18, aunque la legislación venezolana establece que deberían permanecer abiertos si a esa hora había ciudadanos formando fila para votar.
En medio del exaltado clima de confianza del oficialismo, la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, informó que fueron ‘definitivamente revocadas’ las credenciales como ‘acompañantes’ del proceso electoral de seis ex presidentes de cinco países latinoamericanos, después que uno de éstos, el boliviano Jorge Quiroga, dijera en conferencia de prensa que observaba ‘ventajismo’ a favor del oficialismo.
Las credenciales de vehedores electorales les fueron retiradas a Quiroga y a los ex presidentes Andrés Pastrana (Colombia), Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica), Mireya Moscoso (Panamá) y Luis Alberto Lacalle (Uruguay).
Desafiando los sondeos previos, el presidente, Nicolás Maduro auguró la victoria para sus aliados en una campaña basada en el recuerdo de Chávez y la advertencia de que, de triunfar, la oposición arrasaría con los planes sociales.
‘A pie, en bicicleta, en moto, en burro, como sea, a votar. Es el llamado que hago desde mi corazón a millones de hombres y mujeres‘, comentó ayer Maduro.
De lograr una mayoría simple -84 bancas- la oposición podrá aprobar el presupuesto y créditos adicionales, investigar e interpelar a funcionarios públicos y, entre otras prerrogativas, aprobar una ley de amnistía para liberar a los presos políticos.