Con las campanas de las iglesias francesas repicando para recibirlo, León XIV inició este viernes una visita de cuatro días a Francia y aprovechó sus primeras horas en París para dejar una sucesión de definiciones sobre algunos de los principales debates globales: inteligencia artificial, guerras, eutanasia, derecho internacional y el futuro de organismos como Naciones Unidas.
El pontífice fue recibido en el aeropuerto de Orly por el presidente Emmanuel Macron y luego se trasladó al Palacio del Elíseo. Por la tarde habló en la sede de la UNESCO, en una jornada que marcó el comienzo de la primera visita oficial de un papa a Francia en 18 años.
El “paraíso de máquinas” y la advertencia sobre la inteligencia artificial
Uno de los conceptos que más repercusión generó apareció durante su discurso ante autoridades, representantes de la sociedad civil y diplomáticos en el Elíseo.
León XIV volvió sobre uno de los asuntos que colocó en el centro de su pontificado: el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial y sus consecuencias sobre las personas.
“Si hemos de evitar perder nuestra humanidad en medio de un ‘paraíso de las máquinas’ que invade y condiciona nuestra vida cotidiana, existe una necesidad urgente de educación en el discernimiento ético”, señaló.
La preocupación por la IA no es nueva. Días antes había pedido que su desarrollo estuviera guiado por criterios capaces de proteger la dignidad humana, favorecer la paz y evitar que las nuevas herramientas profundicen divisiones y conflictos.
Macron recogió el tema durante su intervención y sostuvo que “la inteligencia artificial debe ser un servidor y no un amo”, al defender mecanismos internacionales de regulación para los sistemas más avanzados.
Eutanasia, gestación subrogada y una defensa del derecho a la vida
El papa también ingresó en uno de los debates más sensibles de la actualidad francesa.
Durante su discurso cuestionó las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos y la “oferta de una muerte programada”, en una referencia directa a la eutanasia y el suicidio asistido.
“La tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano”, afirmó.
Las palabras se producen en un contexto particular. Francia incorporó en 2024 la protección constitucional del acceso al aborto y este año aprobó una legislación que permite la asistencia para morir bajo determinadas condiciones. La posición de la Iglesia Católica se mantiene contraria tanto al aborto como a la eutanasia.
El lema elegido para toda la visita papal es precisamente “Para que el mundo tenga vida”, una consigna que acompañará al pontífice durante su paso por París, Lourdes y Metz.
“Una farsa”: el duro mensaje sobre la ONU y el multilateralismo
Horas después, en la sede de la UNESCO, León XIV amplió su mirada hacia la política internacional y advirtió sobre lo que considera una crisis de los organismos multilaterales.
El papa sostuvo que Naciones Unidas y otras instituciones internacionales atraviesan una “crisis de eficacia” y cuestionó que el diálogo comience a ser considerado un impedimento en lugar de una herramienta para resolver conflictos.
“El diálogo se considera un obstáculo para la acción en lugar de un recurso para la paz, una farsa en lugar de una oportunidad para buscar juntos el bien común”, expresó.
También lanzó una advertencia dirigida a los gobiernos que aplican las normas de manera selectiva, aunque no mencionó a ningún mandatario ni país en particular.
“Quienes ostentan el poder invocan la ley cuando les conviene y la ignoran cuando les limita”, planteó, y agregó que incluso existe el riesgo de tratar a la Justicia como una mercancía que puede comprarse y venderse.
Sus declaraciones coincidieron con la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York y con un escenario internacional atravesado por las guerras y fuertes tensiones entre distintos gobiernos. Reuters señaló que el pontífice no identificó explícitamente a ningún dirigente en ese tramo de su discurso.
Un nuevo llamado contra la guerra
La paz fue otro de los grandes ejes de la jornada.
Ante las autoridades francesas, León XIV señaló que Francia debe continuar desempeñando un papel activo en defensa de la paz y del multilateralismo, especialmente dentro de Europa.
“Ante los rumores de guerra y las diversas crisis que afligen a nuestro mundo, Francia está llamada a seguir siendo una infatigable defensora de la paz y del multilateralismo”, afirmó.
La posición es consistente con sus intervenciones de los últimos meses, en las que cuestionó el rearme global y reclamó soluciones diplomáticas frente a los conflictos internacionales. El Vaticano había anticipado que la paz, junto con la defensa de la vida y el desafío tecnológico, sería uno de los ejes centrales del viaje.
De Macron a Notre-Dame en una jornada cargada de simbolismo
La primera jornada tuvo también imágenes de fuerte contenido simbólico. Después de su encuentro con Macron y su discurso en UNESCO, León XIV recorrió calles parisinas en el papamóvil y llegó a Notre-Dame, convirtiéndose en el primer pontífice que visita la catedral después de su restauración tras el incendio de 2019.
El programa contempla además una vigilia con unos 80.000 jóvenes en el Stade de France, antes de continuar el sábado con una misa multitudinaria en la Plaza de la Concordia. Luego viajará a Lourdes, donde el domingo está prevista una reunión privada con siete víctimas de abusos sexuales cometidos dentro de la Iglesia francesa.
La gira finalizará el lunes en Metz, donde León XIV participará de un encuentro dedicado a “las raíces de Europa para la paz y la unidad” antes de regresar a Roma.