El príncipe Jorge, hijo de los duques de Cambridge, fue bautizado ayer en el palacio de St. James’s, en Londres, en una ceremonia íntima que reunió a Isabel II y a tres futuros monarcas: Carlos, Guillermo y Jorge. El tercero en la línea de sucesión al trono británico, recibió las aguas bautismales del río Jordán del arzobispo de Canterbury, Justin Welby, primado de la Iglesia de Inglaterra, ante la mirada de apenas 22 invitados, incluidos sus siete padrinos. Los primeros en llegar al templo fueron los padrinos, entre ellos Zara Phillips, nieta de Isabel II.

