Chile, 2 de septiembre.- A pesar del optimismo que reina en la mina de Copiapó, luego de perforar los primeros 25,6 metros de los 700 que demanda la tarea de llegar a los trabajadores, la máquina especial debió frenar al detectarse una falla en las paredes del conducto, informó el encargado de la operación de rescate, André Sougarret.
También está lista la plataforma para la instalación de la otra perforadora T-130 que hará otro conducto de extracción.
"Nunca en un rescate se debe operar sobre una sola alternativa. Estas deben ser dos o más", dijo finalmente.
Además, desde la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior se infirmó que la situación alimenticia de los mineros es estable y permite pasar a una dieta de unas 2.000 a 2.500 calorías.
Por este motivo, recibieron la primera comida caliente, albóndigas en salsa, arroz y kiwi de postre, y durante la tarde recibían un suplemento alimenticio con un pan con queso, mientras que la cena fue pollo y peras de postre.