El presidente de EEUU Barack Obama, anunció una serie de propuestas destinadas a revitalizar la economía, que incluyen tanto reducción de impuestos como una mayor inversión pública para construir y renovar infraestructuras en todo el país e instó a los republicanos a no obstaculizar el recorte de impuestos a las clases medias propuesto por la Casa Blanca, y pidió que no se amplíen las ventajas fiscales a las rentas más altas.
Ayer durante un discurso Obama señaló que las medidas tributarias impulsadas no pretenden "castigar a los que más tienen", y argumentó que "no puede permitirse" erogar los 700 mil millones de dólares que supone la rebaja impositiva a los más ricos, fijada durante la administración de su predecesor, George W. Bush.
El Partido Republicano defiende que se amplíen todos los recortes, pero el jefe de la Casa Blanca cree que deben mantenerse sólo aquellos que afecten a rentas inferiores a 250 mil dólares. "Para todos los que superen esta cantidad, los niveles deben volver a donde estaban bajo el mandato de Clinton", agregó Obama.
Además, el mandatario, presentó el lunes un plan en este sentido que contempla un desembolso inicial, durante 6 años, de 50 mil millones de dólares, como una manera de combatir el desempleo, que en la actualidad se ubica en 9,6%. Obama también tendría intención de destinar otros 100 mil millones de dólares a incentivos fiscales para compañías de alta tecnología.
Aunque el presidente consideró que "la economía está creciendo de nuevo" y que "los mercados financieros se han estabilizado", ayer se difundió en Washington el Libro Beige de la Reserva Federal (Fed, banco central), según el cual existen signos de desaceleración generalizados en la economía norteamericana. Esa tendencia estaría evidenciando probabilidades de que EEUU esté por entrar en una segunda etapa de recesión económica.
Por segunda vez consecutiva se produce una desaceleración de la actividad, que en junio se advertía en dos Estados y ahora en cinco, si bien el análisis de la Fed afirma que se trataría de cierta desaceleración y no de contracción. Obama, por lo pronto, puso de relieve que "el sector privado ha creado empleo durante los últimos ocho meses" y enfatizó que "hay unos tres millones de estadounidenses que hoy están trabajando gracias al plan económico que pusimos en marcha". Admitió, de todos modos, en su discurso de Cleveland, que "el progreso ha sido dolorosamente lento".