El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lamentó la muerte de los soldados, pero prometió seguir con la ofensiva hasta lograr una "victoria absoluta" sobre Hamas y liberar a los rehenes que siguen en su poder en Gaza desde que milicianos del grupo mataron el 7 de octubre a unas 1.200 personas en Israel, en su mayoría civiles, y secuestraron a otras 240, entre ellas una veintena con nacionalidad argentina.
El portal estadounidense Axios, que dio la primicia, dijo que el plan fue presentado recientemente a Hamas a través de mediadores de Qatar y Egipto.
El Canal 13 de Israel informó que los principios del acuerdo consisten en tres o cuatro etapas de liberación de rehenes y que, mientras tanto, el Ejército israelí se retiraría de algunas zonas del enclave, pero sin poner fin a la ofensiva, como demanda Hamas.
El canal, que también citó a funcionarios israelíes no identificados, dijo que Estados Unidos impulsa el plan y que el coordinador de la Casa Blanca para Medio Oriente, Brett McGurk, estaba hoy en El Cairo, la capital de Egipto, para discutir el acuerdo, con planes de viajar después a Qatar.
Ayer, reservistas israelíes estaban preparando explosivos para demoler dos edificios en el campamento de refugiados de Maghazi, en el centro de Gaza, cuando un miliciano disparó una granada propulsada por cohete contra un tanque cercano, dijo hoy el vocero del Ejército, contraalmirante Daniel Hagari.
La explosión activó los explosivos, lo que provocó que ambos edificios de dos pisos se derrumbaran sobre los soldados y causó la muerte a 21 de ellos, agregó.
Según el Ejército, al menos 217 soldados murieron desde que comenzó la ofensiva terrestre a fines de octubre, incluidos tres oficiales fallecidos también ayer en un ataque separado en el sur de la Franja de Gaza.
Netanyahu dijo que era “uno de los días más difíciles” desde el inicio de las hostilidades, pero prometió mantener la ofensiva.
“Estamos en medio de una guerra que está más que justificada. En esta guerra, estamos logrando grandes logros, como el cerco de Khan Yunis, y también hay pérdidas muy grandes”, dijo el premier en un video publicado en sus redes sociales.
La ofensiva en Gaza ha forzado al 85% de los 2,3 millones de habitantes del territorio gobernado por Hamas a abandonar sus hogares y dejado a una cuarta parte de ellos en riesgo de muerte de hambre, según la ONU, que ha alertado del riesgo de epidemias por el colapso del sistema de salud local.
El Ministerio de Salud de Gaza dijo hoy que los cadáveres de 195 personas fueron llevados a hospitales en las 24 horas previas. Los hospitales también recibieron a 354 heridos en los ataques israelíes, añadió.
Las muertes elevaron a 25.490 el número de fallecidos en la Franja de Gaza por la operación israelí, en su mayoría mujeres y niños. Otros 63.354 resultaron heridos, añadió.
Israel afirma haber matado a miles de milicianos y haber derrotado en gran medida a Hamas en el norte de Gaza en operaciones que causaron gran devastación en esa parte del territorio, incluida Ciudad de Gaza, la más grande.
En las últimas semanas, la ofensiva se ha centrado en Khan Yunis y los campamentos de refugiados del centro de Gaza, incluido Maghazi.
El Ejército israelí dijo hoy que sus fuerzas habían "rodeado" Khan Yunis y "profundizado" sus operaciones en esta ciudad densamente poblada, matando a decenas de milicianos islamistas en las últimas 24 horas.
Testigos informaron de fuertes explosiones en esta ciudad, la más grande poblada del sur de Gaza, así como en la cercana Deir al-Balah y en Rafah, en el extremo sur, informó la agencia de noticias AFP.
El Ministerio de Salud dijo al caer la tarde que varios tanques israelíes dispararon directamente contra el Hospital Nasser de Khan Yunis.
"Los tanques israelíes están disparando intensamente contra los pisos superiores del edificio de cirugía especializada y el edificio de emergencias del Hospital Naser. Se esperan decenas de heridos", dijo el ministerio en un comunicado.
La Media Luna Roja palestina denunció que las fuerzas israelíes habían atacado sus oficinas en Khan Yunis "con artillería", lo que provocó "heridas entre desplazados internos" refugiados en sus instalaciones.
El creciente número de muertos y la terrible situación humanitaria en Gaza han derivado en una creciente presión internacional sobre Israel para que reduzca la ofensiva y acepte negociar la creación de un Estado palestino después de la guerra.
Estados Unidos, que ha proporcionado ayuda militar y apoyo diplomático cruciales para la ofensiva, se ha sumado a esos llamados.
Pero Netanyahu, cuya popularidad ha caído en picado en los sondeos desde el 7 de octubre, rechaza ambas demandas.
En cambio, el premier ha dicho que Israel necesitará ampliar sus operaciones y probablemente tomar control del lado gazatí de la frontera con Egipto, una zona a donde han huido cientos de miles de palestinos que se hacinan en refugios administrados por la ONU y varios campamentos.
Los palestinos quieren fundar su Estado en Gaza y Cisjordania, con capital en Jerusalén este, el sector de la ciudad de mayoría palestina y el que alberga sus sitios sagrados.
Pero tanto Cisjordania como Jerusalén este están ocupados desde 1967 por Israel, que se niega a retirar sus colonias.
Desde el estallido de las hostilidades, milicias de Líbano, Irak, Siria y Yemen respaldadas por Irán han atacado objetivos estadounidenses e israelíes en apoyo de los palestinos.
Estados Unidos y el Reino Unido lanzaron anoche otra ola de bombardeos contra los rebeldes hutíes de Yemen, que han atacado el transporte marítimo internacional en el mar Rojo.
Washington y Londres informaron que los ataques, los segundos de su tipo en 10 días, alcanzaron ocho objetivos de los hutíes en Yemen, incluyendo un centro de almacenamiento subterráneo y emplazamientos relacionados con la vigilancia aérea y de misiles.
En el Líbano, el grupo islamista Hezbollah dijo que disparó cohetes contra una instalación militar estratégica en el norte de Israel por segunda vez en lo que va del mes.