Turquía, 7 de julio.- Los padres habían puesto a la pequeña en un flotador y la dejaron en el agua mientras ellos se relajaban. Al poco tiempo notaron que la corriente la había llevado a la beba y ya se encontraba tan lejos que no podían alcanzarla. Entonces recurrieron a la Guardia Costera, que pudo alcanzarla a más de un kilómetro de distancia de la playa. Afortunadamente, la pequeña fue rescatada sana y salva.

