Este 9 de septiembre salió a la luz un libro escrito por Carlo Petrini, donde el Papa Francisco brinda declaraciones resonantes. En su testimonio, plantea que una relación sexual amorosa y una comida bien cocinada son placeres que “vienen directamente de Dios”.

A su vez, consideró que el placer “no es católico, ni cristiano” sino que es “simplemente divino”, expresó en el libro Terra Futura. Allí, también planteó que se vivió un “exceso de celo” por parte de la Iglesia Católica que impidió disfrutar de dichos aspectos.

En tal sentido, el Papa Francisco cuestionó la “moralidad excesivamente entusiasta” por parte de algunos sectores. Al respecto, remarcó que la misma impide disfrutar del placer y fue algo admitido por la iglesia pero en el pasado.

Por tal motivo, Jorge Bergoglio indicó a RTÉ que hubo una “interpretación errónea” del mensaje cristiano. De manera que aclaró que si bien la Iglesia siempre condenó el placer inhumano, brutal y vulgar, lo cierto es que siempre aceptó “el placer humano, simple y moral”.

Frente a la nueva interpretación del placer, el Papa Francisco remarcó que el buen comer permite estar sano mientras que el sexo se presenta como un acto para “hacer el amor más hermoso”.

Finalmente, sostuvo que ambos provienen de Dios y la mala interpretación llevó a que se generaran puntos opuestos que causaron un gran daño que aún hoy “se puede sentir con fuerza”, sostuvo.

Las declaraciones que surgieron a partir de una profunda entrevista, surgieron a poco de que el Papa hablara en el Vaticano. Allí reapareció con barbijo y planteó que el coronavirus sería “derrotado por el amor de Dios”.