Rusia, 13 de agosto.- Karina tiene 4 años y, como toda nena de su edad, juega a las muñecas. Además tiene un perro, con el que son inseparables. Vive con su mamá y su papá, pero cuando ellos no pueden cuidarla se queda con su abuela. El 29 de julio último, abuela y nieta estaban en su casa de Olom, un poblado de apenas ocho viviendas en Siberia, y de pronto la nena desapareció. Se armó un inmenso operativo para hallarla, pero nada se supo de ella en 12 días. Sin embargo, la pequeña logró sobrevivir en un bosque comiendo frutos y bebiendo de los charcos. Fue su perro el que finalmente la dejó por unas horas para ir en busca de ayuda. Los socorristas siguieron las huellas del animal y lograron encontrarla.

