Una tragedia aérea conmocionó este sábado a Perú. Al menos 13 personas murieron luego de que una avioneta turística se estrellara cuando realizaba un vuelo para sobrevolar las emblemáticas Líneas de Nasca, uno de los principales atractivos arqueológicos del país.
El accidente ocurrió poco después de las 13 (hora local), cuando la aeronave de la empresa AeroDiana, que había despegado desde el aeropuerto de Pisco, cayó en la zona de Vista Alegre, en la región de Nasca, por causas que todavía son materia de investigación.
Según informó la Policía peruana, en el avión viajaban 11 pasajeros y dos tripulantes, quienes fallecieron como consecuencia del impacto. El mayor Jorge Andrade indicó desde el lugar del siniestro que, debido a la violencia del accidente, no habría sobrevivientes y confirmó que los equipos de rescate lograron recuperar los primeros cuerpos.
Tras el impacto, bomberos, efectivos policiales y personal de emergencia trabajaron entre los restos de la aeronave, que permanecía parcialmente envuelta en humo mientras continuaban las tareas de rescate y preservación de pruebas.
De acuerdo con un informe preliminar difundido por la Municipalidad de Vista Alegre, la avioneta habría sufrido una emergencia durante el vuelo, aunque por el momento no se precisaron las causas que desencadenaron la caída.
La investigación quedó a cargo de la Aeronáutica Civil de Perú. En tanto, la Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación (CIAA) comenzó con el relevamiento técnico en la zona del accidente, mientras que el Ministerio Público ordenó el traslado de las víctimas a la morgue de la región de Ica para avanzar con las pericias correspondientes.
El aeropuerto de Pisco concentra una intensa actividad de vuelos turísticos que trasladan visitantes para observar desde el aire las famosas Líneas de Nasca, los geoglifos de más de 2.000 años de antigüedad declarados Patrimonio Mundial y considerados uno de los mayores atractivos turísticos de Perú.
No es la primera vez que ocurre una tragedia de estas características. En 2022, otra avioneta que realizaba el mismo recorrido se estrelló y dejó siete personas fallecidas. Años antes, en 2010, un accidente similar provocó la muerte de cuatro turistas británicos y dos tripulantes peruanos, reavivando el debate sobre la seguridad de este tipo de vuelos turísticos.